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18 de julio de 2013

AEMET: nueva etapa

Con el nombramiento de Miguel Ángel López como nuevo presidente de la Agencia Estatal de Meteorología, se abre una nueva etapa en este organismo. En ella me gustaría que se pudieran revisar algunas decisiones o actitudes, a mi juicio, no bien orientadas y, sobre todo, que se profundice en el objetivo  fundamental de convertir a AEMET en una institución muy abierta y cercana a la sociedad y en consolidarla como núcleo coordinador y dinamizador de la meteorología española. Si bien son muchos los temas a considerar en ese contexto, quiero referirme sólo a algunos de ellos, aquellos que conozco mas directamente, y que muestran campos donde podría desarrollarse más esa orientación que deseo para la Agencia.

Hace unos nueve meses, escribí otra entrada de este blog en la que expresaba mi disconformidad con la decisión de cerrar el servidor ftp de datos de la Agencia. Este servidor facilitaba la utilización completa de un gran conjunto de datos, tanto de observación como de predicción, y ayudaba a potenciar y mejorar las actividades de muchos sectores de la meteorología española, tanto públicos como privados. La medida fue protestada por la práctica totalidad de ellos pero no fue revocada, argumentando que contravenía la Orden Ministerial de precios públicos de la Agencia. Sin embargo, si esa Orden suponía un escollo o una dificultad administrativa para mantener la medida tomada, y la voluntad del Ministerio hubiera sido facilitar ese acceso electrónico y gratuito porque se creyera en su utilidad y oportunidad, se podría haber modificado en muy poco tiempo; es sólo una decisión del propio Ministerio. Esperemos que, en esta nueva etapa, esa decisión pueda ser reconsiderada; creo que conviene mucho al servicio público en el marco de las directrices europeas sobre datos ambientales,  a todos los usuarios y, por supuesto, a la propia imagen de servicio y de cercanía de la Agencia.

He defendido también con frecuencia la importancia creciente de las asociaciones de aficionados a la Meteorología como un soporte eficaz para varias actividades de AEMET, tales como la observación, la vigilancia o la divulgación. Si bien en una etapa anterior se inició un acercamiento a ellas, en la última ha quedado en suspenso creo que debido, en buena medida, al temor de que personas o colectivos no bien preparados pudieran perturbar o ensombrecer la actividad de AEMET. No creo que haya que albergar preocupación ninguna; cuando se conoce a estas asociaciones, se comprueba su amor por la meteorología, el cuidado y pulcritud con que efectúan sus trabajos y su tremendo interés por ser formados e incluso supervisados por la propia Agencia para convertirse así en eficaces colaboradores. Adelante pues a establecer acuerdos o convenios con ellas, algo para lo que las propias asociaciones también se están organizando.

Por otra parte, en los últimos tiempos, se han observado ciertas reticencias hacia los comunicadores meteorológicos especializados considerándolos en cierta manera como "intrusos" o personas no muy preparadas para la comunicación de ciertas informaciones meteorológicas. Tampoco creo que deban ser considerados así. Por una parte, estos comunicadores ocupan un espacio necesario en el escenario informativo español que no puede ser llenado  por profesionales de la propia Agencia, sin que ello implique que algunos de esos profesionales tuvieran cualidades sobradas para hacerlo. Por otra, son con frecuencia personas con licenciaturas en ciencias físicas e incluso en meteorología y siempre muy conscientes de la responsabilidad de la labor que realizan. Dado que los  medios -y muy especialmente la televisión- son el principal canal de difusión de las informaciones de la Agencia, la relación y el apoyo a estos comunicadores deberían ser cuidado sobremanera, teniendo en cuenta además que ellos también están deseosos de una colaboración mas estrecha con AEMET, siempre con la esperanza de que la Agencia trate de comprender sus especificidades y necesidades y quiera ayudarles en ellas.

Estoy firmemente convencido que en un mundo tan complejo como el actual y con una creciente escasez de recursos tanto técnicos como sobre todo humanos en el sector público, son del todo necesarios los proyectos cooperativos; no es posible cerrarse a aquellas instituciones o colectivos que muestren un deseo sincero de colaborar en la potenciación de la meteorología española sobre todo e su  vertiente de servicio público. Es verdad que hay actividades que solo pueden desarrollar los profesionales de la Agencia. Entre otras, tanto las actividades específicas e irrenunciables de vigilancia y predicción operativa, o proyectos de los que tanto se esperan como la puesta definitiva en operación del modelo Harmonie o de los modelos de predicción por conjuntos para el corto plazo (SREPS), por citar sólo algunos de ellos, requieren la dedicación completa de estos experimentados profesionales, pero en otros es posible esa colaboración si bien, claro está, debe ser adecuadamente diseñada y regulada. Pero, desde luego, nunca cerrarse a ella.

Muchos retos para esta nueva etapa; unos más fáciles y otro más difíciles pero que van a necesitar siempre partir de la sintonía interna, la ilusión y el gusto por el trabajo bien hecho de los excelentes profesionales de AEMET. Confío en que para el nuevo presidente conseguir esa situación, ese punto de arranque, sea el primero, o al menos, uno de sus mas importantes objetivos.




16 de julio de 2013

Atrapados en el tiempo

"Atrapados en el tiempo" es una frase que se repite mucho últimamente en el mundillo meteorológico español para hacer referencia a la situación atmosférica que se repite machaconamente día tras día desde hace ya muchos. Cielos despejados o poco nubosos durante la mañana con nieblas en el litoral atlántico y tormentas durante la tarde y noche en muchos puntos de la mitad norte peninsular. Por otra parte, y aunque las temperaturas máximas no son excesivas sino simplemente veraniegas, el mayor nivel de humedad presente en algunas zonas contribuye a una cierta sensación de agobio y de irritabilidad en las personas.

Si bien la circulación principal del chorro polar queda bastante al norte y en general hay un predominio de dorsal anticiclónica sobre el área de la Península Ibérica, esa dorsal se ve "erosionada" por pequeños embolsamientos de aire frío ligados a una débil circulación secundaria de componente oeste, de difícil seguimiento en los análisis de los modelos numéricos y, sin embargo, mucho más apreciable en las imágenes del canal de absorción de vapor de agua de Meteosat.

Análisis de 500 hPa (ECMWF) correspondiente a las 00 UTC del 16 de julio. Puede apreciarse que la Península Ibérica se encuentra bajo una dorsal de débil gradiente al tiempo que casi se adivina una débil circulación secundaria del oeste que conduce algunas ondas ligadas a ligeros embolsamientos fríos hacia la Península
  
Imagen del canal de absorción de vapor de agua correspondiente a la misma hora de la topografía anterior. Puede observarse una débil circulación del oeste al sur de la circulación principal fluyendo desde la zona de Azores hacia la Península, lo que provoca inestabilidad sobre su mitad norte. La nubosidad sobre Marruecos parece estar en este caso ligada a otra débil circulación subtropical 

Estos embolsamientos fríos son los que mantienen una atmósfera inestable sobre todo en la mitad norte y consiguen de alguna manera que las temperaturas no suban demasiado. Por otra parte, esas circulaciones arrastran también hacia el interior peninsular algo de aire atlántico más fresco que contribuye a alimentar las tormentas pero que también provoca una cierta incomodidad física en zonas en las que, normalmente, este tiempo suele ser más seco.

Queda todavía pendiente la segunda mitad del mes pero, si siguiera esta tónica, tendríamos un mes de julio normal en cuanto a temperaturas o quizás algo por debajo y también, probablemente, lluvias por encima de la media de julio en la ya citada mitad norte. Es probable que algo de este tipo es lo que vislumbraban esas predicciones difundidas por el Canal Météo francés, a las que me referí en una entrada anterior del blog, que  tanta polvareda levantaron y que auguraban un verano más fresco y con mas precipitaciones, algo que a  mediados ya del trimestre veraniego, podrían ajustarse parcialmente a lo que está pasando en el interior de esa mitad norte.

En cualquier caso, todo está por ver. Para principios de la próxima semana los modelos muestran la posibilidad de que se forme una borrasca fría al oeste de la Península. Hay tres posibilidades en relación con su evolución. La primera es que esa borrasca se mueva hacia el este provocando una mayor inestabilizacion del tiempo y una bajada de temperaturas a su paso sobre la Península; la segunda que, sin pasar, se quede estacionaria y muy cercana frente a las costas portuguesas y mantenga un cierto nivel de inestabilidad con tormentas sobre buena parte de la Península...y la tercera, y mas peligrosa, es que se cree una situación en "omega" muy estacionaria, con una gran dorsal extendiéndose sobre toda la Península y con entrada de aire africano muy cálido durante varios días, es decir, una "ola de calor" en la acepción que, aún sin estar oficialmente definida,  se va aceptando mayoritariamente. 
Topografía de 500 hPa prevista por el modelo determinista del ECMWF para el miércoles 24 de julio (líneas sólidas). La información del sistema probabilista viene dada por las manchas de color morado que, en esencia, vienen a indicar una mayor incertidumbre cuanto mas intensas son. Muestran una cierta tendencia a que la borrasca atlántica estuviera algo mas cerca de la Península de lo que indica el determinista.

Si bien el modelo determinista del Centro Europeo se inclina por esta última alternativa, el sistema probabilista tiene sus reservas; hay que irla confirmando por tanto en los próximos días. Como tantas otras veces es posible que todo dependa de un viento un poco más o menos intenso en niveles medios de la atmósfera sobre algún lugar remoto del Atlántico o del Canadá. De él dependerá el grado de confort y de bienestar de muchas personas la próxima semana.

NOTA DEL 17 DE JULIO

Conocidos hoy mismo los datos-resumen de la primera quincena del mes, y en contra de lo que había estimado, la temperatura de ese período en la Península Ibérica está entre uno y dos grados por encima del valor normal. No parece por tanto que la actividad tormentosa diaria esté influyendo de forma eficaz en una suavización de las temperaturas. Es la persistencia de la situación y no su intensidad lo que da lugar a ese resultado.