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24 de septiembre de 2013

Recuerdos del Tiempo


Donde el autor no tiene mas remedio que hablar de su propia obra

No me parece muy adecuado utilizar mi blog para referirme a temas relacionados conmigo mismo pero en esta ocasión, y espero que no sirva de precedente, me parece la forma más práctica de comunicar a mis lectores y amigos una novedad que a algunos puede interesar.

Cuando me retiré voluntariamente de AEMET, hace ahora año y medio, sentí un gran deseo de escribir una serie de recuerdos sobre mi relación con la meteorología, tanto a nivel personal como profesional. A lo largo de unos diez meses y simultaneándolo con este blog y con algunas otras actividades, escribía cada mañana un breve capítulo en un orden mas o menos cronológico; empecé recordando cuando, todavía de niño, surgió en mí la pasión por la meteo y acabé con el hermoso acto de jubilación con el que me obsequiaron mis compañeros en marzo del año pasado. Entre ambos extremos, recuerdos y mas recuerdos: mi ingreso en el todavía Servicio Meteorológico Nacional, mis primeros destinos en aeropuertos, el aprendizaje de la predicción con aquellos grandes maestros que se llamaba Medina, Pedraza o García Dana, la evolución de las técnicas con las llegadas de los modelos numéricos, el desarrollo del Plan de Renovación Tecnológica, la formación del Sistema Nacional de Predicción y su asentamiento, la puesta a punto de los distintos planes de avisos o mi dedicación posterior a las actividades de Comunicación de la entonces recién creada AEMET.

En principio eran unos textos escritos para mí mismo o, como mucho, para ser compartidos con mi familia y algunos pocos amigos. Al leerlo, unos y otros me animaron a publicarlo en forma de libro porque pensaron que había algunas informaciones valiosas sobre la evolución de las actividades de predicción en España. Yo no lo tenía muy claro porque me parecían textos un poco atípicos, a medio camino entre las vivencias personales y la narración de una actividad profesional. Necesariamente también  había en ellos referencias, siempre respetuosas y cercanas, a bastantes personas y eso me detenía también bastante. Quizás el empujón final me lo dio mi querido compañero Manuel Palomares, la persona que seguramente sabe más de la historia de la meteorología española -él es quien realmente tiene que escribir un libro sobre ella- diciéndome que esos recuerdos y datos no se podían perder de ninguna manera. Me convenció... pero tuvo que aceptar ser el prologuista de mi libro. Como verá quien lea el prólogo, creo que ha llegado a captar, mejor que yo mismo, el mensaje que encierra la obra.

Y como no tenía ganas de ir dando vueltas de editorial en editorial, ni tampoco tenía mucha confianza en que el libro pudiera interesar, me decidí a editarlo yo mismo bajo el título de "Recuerdos del Tiempo". Aquí está:





Y ya, para acabar de rizar el rizo, decidí hacer una presentación pública. No tanto por lo que el libro en sí pueda valer sino como "pretexto" para unir a bastantes amigos: meteorólogos "antiguos" y "modernos", comunicadores, periodistas, aficionados, en fin, un montón de gente unidos de una forma u otra por la meteorología y de este modo conocernos...o reconocernos.

Pues bien, esa presentación tendrá lugar el tres de octubre a las siete de la tarde en la Librería Desnivel en la Plaza de Matute de Madrid. Me acompañarán en ella queridos amigos como Manolo Palomares, Jonathan Gómez Cantero, Albert Barniol o Manuel Bautista, antiguo Director del INM; además tendré el honor de que el acto sea cerrado por Miguel Ángel López, actual presidente de AEMET. Y por supuesto el acto está abierto a todos los que queráis y podáis acompañarme. Será una alegría encontraros allí,


El libro estará disponible en el acto de presentación y también a la venta en algunas librerias (pocas porque he hecho una tirada corta) y desde luego por Internet en las direcciones:  

http://www.puntorojolibros.com/todas/Recuerdos-del-tiempo.htm



19 de septiembre de 2013

Bloqueo y veranillo

Un refrán muy famoso de septiembre es aquel de "Septiembre, o seca las fuentes o lleva los puentes". Hace referencia a la gran variabilidad de este mes y a su tendencia a los extremos. Esa "extremosidad" la refleja, de forma ya casi trágica, ese otro que dice nada menos que "Septiembre, se tiemble". 

Así es. Septiembre es muy propicio a los contactos entre las primeras masas de aie frío que descienden del norte con otras cálidas, tanto terrestres pero sobre todo marítimas mas meridionales. Ello, unido a la acción de algunos "remontes" del chorro subtropical, da lugar con frecuencia a una acusada inestabilidad con la producción de grandes diluvios generalmente tormentosos. Otras veces, durante buena parte del mes, el anticiclón atlántico domina sobre la Península Ibérica, dando lugar a un tiempo muy cálido y seco donde ya la ausencia de agua se hace notar en campos y manantiales tras el largo verano. Este año, aunque algunos frentes han afectado a la vertiente cantábrica y también algunos primeros embolsamientos fríos han provocado tormentas, a veces severas, en puntos de la mitad oriental peninsular, septiembre está teniendo en general un carácter más bien seco y si, aún no "seca las fuentes", es en buena medida por la gran cantidad de lluvia acumulada en la pasada primavera.

Esta situación de tiempo seco y estable tiende a generalizarse durante, al menos, los próximos seis o siete días. La causa es la intensificación de la situación de bloqueo a la entrada de borrascas mediante el reforzamiento y establecimiento sobre la vertical de la Península de una potente dorsal anticiclónica, con un eje norte-sur muy bien definido. Salvo alguna niebla, el cielo estará bastante despejado si bien es probable que, según vayan pasando los días, las calimas vayan aumentando debido, por una parte, a un aumento de la contaminación por la persistente estabilidad y por otra a la posible entrada de algo de polvo en suspensión de origen norteafricano, ya al final del periodo. Las temperaturas ascenderán aunque la mayor duración de las noches evitará que se registren máximas muy altas. No es probable que se alcance ningún récord para septiembre, aunque, si la comparación se hiciera sólo en relación con la segunda quincena del mes o con la tercera decena, es posible que se pudiera estar cerca de ello.

La formación, o intensificación, de esta situación de bloqueo viene provocada por el distinto comportamiento en las velocidades de desplazamiento de las grandes ondas de la circulación del chorro polar en nuestro hemisferio norte. Así, mientras en los próximos días una vaguada de esta circulación se desplaza hacia el este con cierta rapidez desde Norteamerica, la dorsal anticiclónica atlántica-europea lo hace con mucha menos rapidez, incluso digamos coloquialmente que "opone bastante resistencia" a ese empuje de la vaguada. 

Mapa de 500 hPa (ECMWF) previsto para las 00UTC del sábado 21 de septiembre. Una amplia dorsal anticiclónica se extiende desde Azores hasta Baleares mientras que una profunda vaguada avanza desde Canadá hacia pleno Atlántico.


Igual que el mapa anterior pero previsto ahora para las 00 UTC del domingo 22 de septiembre. La vaguada avanza y se profundiza sobre el Atlántico mientras que la dorsal se mueve algo hacia el este aunque con bastante menor velocidad; al mismo tiempo su eje se alarga más de sur a norte. El "frenado" de la vaguada va a dar lugar a que se cierre y se reconstruya la circulación del chorro mas al norte quedando aislada al sur una DANA que parece que se convertirá en borrasca fría al desarrollarse bajo ella una marcada circulación ciclónica.

Veinticuatro horas después, a las 00 UTC del lunes 23, la situación "en omega" aparece ya bien formada aunque sería "perfecta" si la vaguada sobre el Mediterráneo oriental fuera una borrasca fría. En la zona de Azores aparece ya la perturbación aislada que en este caso parece que será una borrasca fría. Permanecerá algo errática en esa zona durante varios días y puede dar lugar a interesantes evoluciones en su seno que hay que ir siguiendo. Obsérvese también la gran lengua de aire cálido extendiéndose desde el norte de África hasta las Islas Británicas originada por los cielos despejados, los débiles vientos o calmas, una cierta acción de subsidencia o descenso del aire junto una débil entrada de aire norteafricano.

El resultado es que esa dorsal se queda prácticamentre estacionaria sobre Iberia al tiempo que la vaguada atlántica acaba cerrándose y dando lugar probablemente a una borrasca fría en pleno Atlántico. Aparece así una situación que los meteorólogos denominamos "en omega" por su cierto parecido con esa letra griega. Es bastante estable y también de relativa buena predecibilidad tal como corroboran los pocos productos probabilistas del Centro Europeo de los que disponemos "en abierto".

El tiempo sensible durante una situación de este tipo suele ser bastante repetitivo. Si nos encontramos, como en este caso, bajo la dorsal, la sequedad y la contaminación creciente suele originar algunas molestias a bastantes personas Si estuviéramos bajo la borrasca fría tendríamos varios días de tormentas y de tiempo húmedo y fresco; por todo ello es por lo que las situaciones de bloqueo se relacionan con una mayor cantidad de fenómenos meteorológicos adversos y de ahí la preocupación porque su aparición pueda ser cada vez mas frecuente a causa del calentamiento global, algo que ya he comentado en algunas entradas anteriores.

Los bloqueos son también aburridos para los aficionados a la meteo y molestos para los comunicadores meteorológicos que acaban agotando su narración por repetitiva. En cualquier caso, y aparte del reto de ver por que zona - si por la oriental o por la occidental- se rompe el bloqueo, me parece interesante seguir la evolución de la borrasca fría atlántica y de la posible perturbación subtropical que pueda aparecer en su seno. Si lo hace, hablaremos de ella.

Los modelos presentan síntomas de que  esta situación acabe en los últimos días del mes por la entrada sobre la Península de la borrasca o ya, vaguada atlántica. Después de tantos días casi veraniegos ¿faltará el veranillo de San Miguel a su cita? No me lo creo, simplemente quizás se haya adelantado.

12 de septiembre de 2013

¿Por qué fallan algunas predicciones?

A primera hora de la mañana de ayer, muchas personas, y entre ellas bastantes meteorólogos, del sur de Castilla y León y de la Comunidad de Madrid nos vimos sorprendidos por el inesperado cambio de tiempo respecto a lo que las predicciones anunciaban. En vez de cielos casi despejados con alguna posible tormenta vespertina sobre las sierras, las tormentas ya estaban formadas también por el llano, aparecían chubascos, algunos de fuerte intensidad, y el viento agudizaba la sensación de frío. La temperatura fue descendiendo de modo que en Madrid la mínima del día se alcanzó entre las 10 y las 11 de la mañana con unos 12 grados. A mediodía, el cielo despejó y la temperatura subió rápidamente hasta alcanzar por la tarde valores muy agradables.

Imagen del canal visible de Meteosat de las 8 de la mañana del día 11 de septiembre. Aparte de las nubes convectivas en zonas del nordeste peninsular, otra zona también de nubosidad convectiva, no prevista, y ya con tormentas, se extendía sobre el sur de Castilla y León y comenzaba a desarrollarse sobre el noroeste de Castilla La Mancha y Comunidad de Madrid.

Si bien este fallo de predicción sólo afectó a una zona mas bien pequeña de la Península, su importancia desde el punto de vista técnico fue significativa. Además, el hecho de estar la ciudad de Madrid incluida en ella, hizo que las personas soprendidas fueran millones. A este respecto, es muy de destacar y de reconocer  el hecho de que la Agencia Estatal de Meteorología pidiera públicamente disculpas a través de su cuenta de Twitter por los inconvenientes causados, al tiempo que enmmedaba rápidamente su predicción.

Si bien esta evolución inesperada requeriría un análisis cuidadoso y detallado, me atrevo a expresar a continuación mi opinión sobre lo sucedido al tiempo que invito a los profesionales y aficionados que me lean y que hayan hecho un estudio más profundo o con mas datos, a compartir su visión de la misma a través de los comentarios a esta entrada. 

Desde hace un par de días, la circulación atmosférica en nuestra zona geográfica está evolucionando hacia la formación de una DANA o borrasca en niveles altos de la atmósfera al suroeste de la Península. Comparando los análisis de 500 hPa del Centro Europeo del día 10 a las 12 TMG con el de 24 horas después (día 11 a las 12 TMG), vemos como se ha profundizado la vaguada al suroeste peninsular a través de un fenómeno conocido como "retrogresión". Ese "estiramiento", junto con una cierta reorientación del eje de la vaguada, va unido también a un cierto avance, y sobre todo a un cierto cambio de eje, de la gran dorsal atlántica que se extiende desde Azores hasta las Islas Británicas. Ese proceso inyecta aire frío en altura hacia el suroeste a través de la Península bajo la forma de una cierta "lengua", "colada fría" o vaguada secundaria, que lleva un giro ciclónico en su seno, y que provoca lo que los meteorólogos llamamos una advección de vorticidad positiva que favorece mucho el ascenso del aire de las capas bajas.



La imagen superior corresponde al análisis de 500 hPa de las 12 TMG del 10 de septiembre mientras que la inferior representa el mismo análisis pero 24 horas depués. Puede apreciarse una cierta inclinación hacia la derecha del eje de la dorsal sobre laa Islas Británicas y una elongación y estrechamiento de la vaguada al suroeste de la Península Ibérica. Los colores nos indican también una entrada de aire más frío sobre la Península. Ese "estrechamiento" con un aumento del giro ciclónico en su seno, junto con la entrada de aire más frio y la buena disponibilidad de humedad fueron a mi juicio los "ingredientes" para la aparición del fenómeno (Mapas ECMWF)

Quizás lo podemos ver mejor en las imágenes del canal de vapor de agua de Meteosat si bien la diferencia de proyecciones cartográficas dificulta un poco su comparación

Imagen del canal de absorción de vapor de agua correspondiente a las 12 TMG del día 10 de septiembre. Conviene fijarse bien en el área comprendida entre el sur de las Islas Británicas y el noroeste peninsular para comparar con la imagen de más abajo (imagen EUMETSAT)

Igual pero 12 horas después, es decir, a las 00 TMG del día 11. Puede verse el avance e inclinación del eje de la dorsal sobre las Islas Británicas y una mayor eestructuración de una vaguada que iría desde el Cantábrico hacia Azores. La zona delantera de la misma, propicia a los ascensos verticales del aire aparece ya con nubosidad sobre el noroeste peninsular. Empezaban a formarse las primeras tormentas (Imagen EUMETSAT)

A las 12 TMG del día 11, la vaguada se ha desdibujado algo y la nubosidad sobre el centro peninsular decae. En esta imagen que recoge una zona geográfica más amplia puede verse el amplio "remonte" tropical-subtropical desde la Zona de Convergencia Intertropical hacia el norte en cuyo seno se encuentra el huracán "Humberto". A su izquierd, sobre buena parte del Atlántico, aparece aire mucho mas seco, correspondiente a entradas de aire polar. La interacción entre estas circulaciones son complejas y con frecuencia dificultan las predicciones (Imagen EUMETSAT)

Sin embargo, para que se produzca una situación como la que nos ocupa, junto con ese mecanismo de ascenso del aire, es necesario que ese aire sea muy ligero, es decir, cuanto más cálido y húmedo, mejor. En este tipo de situaciones suele existir también inestabilidad atmosférica, es decir, ausencia de capas de aire que impida el ascenso de ese aire más cálido y húmedo de niveles más bajos. Pues bien el sondeo de Madrid nos daba esas características. Además, parece también que en las capas bajas el aire que entraba era más frío, algo que por un efecto de "cuña" ayudaba a la elevación. Por tanto, todos los ingredientes estaban servidos.

Si esta es la explicación al menos parcial del fenómeno...¿que es lo que "no vieron" los modelos para no predecir las tormentas de la zona afectada? Lo primero que hay que decir es que los modelos que no lo vieron fueron los modelos globales GFS o ECMWF mientras que, según me han contado quienes tienen acceso a ellos, algunos de alta resolución sí mostraron algunas señales, como también aparecía algún síntoma en el modelo "ensemble" del mismo Centro Europeo. En cualquier caso creo que las fuentes del error pueden ser dos, o una combinación de ambas: La primera es que el análisis de partida no recogiera adecuadamente algunos máximos de viento en niveles altos, probablemente en la zona de las Islas Británicas, y ello llevará a un peor "manejo" de la retrogresión de la vaguada. Otra posibilidad es que en ese análisis no estuviera bien recogido el contenido de humedad del aire que ayer era bastante abundante sobre la Península. Sin embargo, y me parece lo más importante, es el tratamiento de la convección por parte de estos modelos. La simulación de la convección es uno de los temas de modelización más compleja y sobre todo requiere, para ser bien tratada, la utilización de modelos no hidrostáticos y de muy alta resolución que permitan su simulación "real" en vez de su "parametrización" que es una cierta aproximación, con frecuencia burda, a la que puede resultar en la realidad pero que no funciona bien en fenómenos de relativa pequeña escala o de una cierta complejidad, como éste que nos ocupa.  Esperemos que AEMET ponga definitivamente operativo el modelo Harmony que tan buenos resultados parece estar dando y quede a libre disposición en su web cuando su explotación y verificación se consolide. Es importante también, como tantas veces he comentado, una mayor utilización de los modelos probabilísticos, que seguramente hubieran dado la probabilidad, aunque fuera pequeña, de una evolución de este tipo.

Para acabar sólo recordar que estamos en la transición del verano al otoño y la circulación atmosférica se torna a veces muy compleja. Junto a los primeros "descuelgues" de aire polar permanecen todavía buenas "remontadas" de circulaciones tropicales y subtropicales. Sus interacciones son con frecuencia complejas y a veces difíciles de resolver por los modelos de predicción. Es entonces cuando el valor añadido humano, a través de un experto proceso de análisis y diagnosis, puede ser importante para ejercer una cierta crítica sobre el comportamiento de los distintos modelos y establecer así una adecuada estrategia de predicción y vigilancia. Sin embargo, la calidad creciente de esos modelos hace que, fuera de los Servicios Meteorológicos, prácticamente no se realicen esas tareas básicas. Y en esos mismos Servicios hay que cuidarlas mucho y potenciarlas. Alguien debe hacerlas siempre...y contarlas. Es el valor añadido de los profesionales.

9 de septiembre de 2013

Fenómenos meteorológicos extremos del 2012: ¿Son cambio climático?

Con frecuencia me he referido en este blog a la dificultad de atribuir total o parcialmente -o de no atribuirlo en absoluto- un fenómeno atmosférico concreto al calentamiento global de carácter antropogénico.  Es clara la importancia que ello tendría tanto para profundizar más en la naturaleza del fenómeno en cuestión como para dar a conocer a la sociedad los efectos sensibles que el calentamiento puede originar mas allá de especulaciones teóricas. De este modo se podría responder, al menos parcialmente, a las contínuas preguntas de los periodistas, cuando ocurre un fenómeno de este tipo, sobre su posible relación con el cambio climático.

Desde hace dos o tres años años diversos grupos científicos han intensificado sus trabajos en el desarrollo y aplicación de métodos de atribución y los resultados van saliendo a la luz. En esta línea, y al igual que hizo el año pasado con los fenómenos extremos del 2011, el Boletín de la American Meteorological Society (BAMS) , ha publicado junto con su número de septiembre una importante monografía titulada "Explaining extreme events of 2012 from a climate perspective". La publicación reúne 19 artículos de 18 grupos distintos de investigación sobre 12 sucesos distintos tales como la ola de calor en Estados Unidos, la gran disminución del hielo ártico en verano, las intensas lluvias del norte de Europa, las inundaciones provocadas por el huracán Sandy, la ola de calor del verano en Europa, la sequía del 2011-12 en la Península Ibérica o las inundaciones en el norte de China entre otros. Una interesante particularidad es que, cuatro de estos sucesos, han sido estudiados simultáneamente por distintos grupos de investigación empleando metodologías distintas lo que permite interesantes comparaciones entre sus resultados. Junto con los propios artículos son también realmente interesantes tanto la introducción de la monografía como su conclusión final, que constituyen, a mi juicio, estupendos ejemplos de claridad, rigurosidad científica y sensatez respecto al tema en cuestión.

Si bien recomiendo vivamente la lectura de toda la monografía para una comprensión profunda de su mensaje, no puedo dejar de apuntar su conclusión básica final. En ella se establece que, aproximadamente en la mitad de los estudios presentados, se halló alguna evidencia de que el cambio climático de origen antropogénico era un factor contribuyente al fenómeno extremo estudiado, si bien la propia evolución del tiempo y del clima eran también factores clave. De cualquier forma, tan importantes casi como esta conclusión, son la riqueza de consideraciones y de matices que se exponen y que constituyen una magnífica revisión de lo que sabemos y lo que nó, de donde se encuentran las principales incertezas y cuales son los puntos fuertes y débiles de los métodos de investigación que se están utilizando. Es por tanto una satisfacción que la AMS haya emprendido la realización de estas monografías anuales que nos permiten por una parte conocer mejor los fenómenos extremos mas importantes de cada año así como responder, si bien parcialmente y con algún retraso a la eterna pregunta de los periodistas cuando suceden fenómenos de este tipo: Pero... ésto es cambio climático?

Antes de finalizar quiero dejar constancia de la presencia en esta monografía de un artículo sobre la sequía en la Península Ibérica  durante el invierno y la primavera 2011 y 12  (artículo 14 de la publicación) realizado  por un grupo de investigadores portugueses, españoles e ingleses . Mas allá de sus interesantes conclusiones que también recomiendo leer, es de destacar la aplicación de estos estudios de atribución a nuestra Península y a nuestras situaciones específicas: un camino a recorrer absolutamente necesario.





2 de septiembre de 2013

Complejidad atmosférica y probabilidad

Dos temas de actualidad relacionados con las evoluciones atmosféricas. aunque en escalas espaciales y temporales muy distintas, vuelven a mostrar la complejidad de sus mecanismos -íntimamente unidos a los oceánicos- y la dificultad de predecir sus comportamientos en plazos más o menos dilatados, si bien cada vez conocemos más sobre ellos. Me refiero a la pausa observada durante los quince últimos años en el proceso de calentamiento global y al inesperado retraso en la aparición de huracanes en el Atlántico en la temporada de este año que, en principio, se suponía muy activa.

Por lo que se refiere a la pausa observada en el proceso del calentamiento global, ésta ha sido ya unánimemente reconocida por la comunidad científica internacional y ahora los esfuerzos se centran en investigar la razón por la que los distintos modelos de evolución climática no habían detectado este fenómeno. Se han publicado ya bastantes artículos sobre la cuestión: algunos apuntan a una cierta disminución de la radiación solar durante estos últimos años; otros, al complejo papel desempeñado por los aerosoles atmosféricos que pueden haber dado lugar a un enfriamiento neto y otros más a una posible menor sensibilidad de la atmósfera al aumento del dióxido de carbono en su seno. Sin embargo, la corriente investigadora principal apunta hacia una mayor absorción de calor por las aguas oceánicas profundas donde quedaría acumulado, sin conocerse muy bien cual sería la evolución posterior de esta energía almacenada dado su previsible impacto en la propia dinámica oceánica.

En esta línea de investigación es muy interesante un artículo que acaba de aparecer en la revista "Nature" muy bien resumido y analizado en este otro de "The Guardian", en el que se demuestra la estrecha relación entre la actual pausa en el calentamiento con un enfriamiento de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial relacionado  en principio con la Oscilacion Decadal del Pacífico (PDO). La conclusión del artículo es que, cuando en un modelo de evolución climática se introducen también  como datos de entrada la evolución durante los últimos años de la temperatura del mar en esta zona oceánica, el modelo reproduce fielmente la pausa en el calentamiento así como otras importantes evoluciones atmosféricas observadas durante los últimos años. Además de aportar otras sugerencias y posibles líneas de investigación muy interesantes, los autores concluyen que la actual pausa en el calentamiento está unida a un proceso de variabilidad natural en el sistema atmósfera-oceáno y que no supone en absoluto el fin del proceso de calentamiento global pero sí el que puedan suceder más pausas de este tipo en años futuros.

En una anterior entrada del blog ya me referí a esta posibilidad de que el "freno" en el proceso de calentamiento estuviera motivado por algún fenómeno de variabilidad natural que nos hubiera conducido a unos años fríos de no ser por el efecto, en este caso, equilibrador del calentamiento global. Pero, en cualquier caso, los resultados del artículo de "Nature" nos llevan a otras preguntas:  ¿Es realmente ese enfriamiento  pura "variabilidad natural" o es, al menos parcialmente, una consecuencia "inesperada" del calentamiento global a través de la compleja respuesta oceánica al calentamiento atmosférico que podría llevar a almacenar el calor en las profundidades marinas?

Con estas y otras muchas preguntas en el aire -nunca mejor dicho- observemos ahora el otro proceso al que me refería al comienzo: el retraso en la aparición de huracanes en el Atlántico en la actual temporada. Unas aguas atlánticas bastante cálidas, la previsible abundancia de ondas del Este y la ausencia del fenómeno de "El Niño"- que facilita el que haya en general poca cizalladura vertical-, habían dado lugar a una unánime predicción de una temporada ciclónica con un número de perturbaciones por encima de la  media. Sin embargo, cuando, según la climatología, deberían haber aparecido ya dos huracanes, ninguno de ellos ha hecho su aparición aunque si lo han hecho algunas tormentas tropicales pero, en general, de escasa importancia. Curiosamente, si no apareciese ningún huracán antes del 11 de septiembre se batiría el récord establecido por el huracán Gustav en 2002 como primer huracán mas tardío en aparecer. 

Los primeros análisis apuntan a que la causa principal es la presencia de una estabilidad atmosférica sobre el Atlántico bastante por encima de lo normal que no ayuda, sino que mas bien impide, la evolución hacia ciclones tropicales de las perturbaciones ligadas a ondas del Este que desde el interior de África salen al Atlántico. Esa gran estabilidad parece ser debida por una parte a la entrada sobre el océano de una gran cantidad de polvo sahariano así como a un marcado fenómeno de subsidencia con aire descendente que se seca al hacerlo y que dificulta los movimientos ascendentes.

De nuevo uno vuelve a reflexionar...la entrada de aire sahariano sobre el oceáno así como los procesos de fuerte subsidencia no son fenómenos aislados del resto de la circulación general de la atmósfera. Por tanto..,¿aparte de los criterios clásicos tales cómo que el oceáno esté muy cálido, que haya una buena generación de ondas del Este y de que la ausencia de "El Niño" favorezca el crecimiento de la convección por disminución de la cizalladura...¿hay alguien mas ahí?....Parece que sí.

Tanto un proceso como el otro nos lleva a una situación típica de la investigación científica: A mas datos, a mas conocimientos, mas preguntas y mas consciencia de lo que nos queda por conocer. Pero así es la aventura humana y así toca decidir y avanzar con la luz de que se dispone en cada momento, sin esperar a disponer de la visión total de la Naturaleza. No la tendremos. Y por tanto, no hay predicciones exactas, sólo probabilidades. Hay que aceptarlas y convivir con ellas. Encierran mucha riqueza.


Buena parte de los datos sobre la temporada de huracanes están extraidos del estupendo blog de Jeff Masters, bien conocido por aficionados y profesionales