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30 de noviembre de 2013

"Parece que viene seco"

Escribo esta entrada del blog hoy 30 de noviembre, día de San Andrés. Es una fecha significativa por varias razones. Por una parte, se cierra la temporada de huracanes en el Atlántico que, en contra de todos los pronósticos, ha sido mucho menos activa de lo esperado por causas que no están aún del todo aclaradas pero, por lo que parece, afectada por un potente efecto inhibidor a causa de la presencia de polvo sahariano sobre amplias zonas oceánicas. En cualquier caso, seguro que pronto tendremos estudios sobre estas situaciones que nos ayudarán a comprender un poco mejor la compleja dinámica de estos fenómenos y avanzar más en sus técnicas de predicción a medio y largo plazo.

Pero desde un punto de vista más próximo, San Andrés marca el fin del trimestre otoñal y el comienzo del invernal. Ese es el mensaje del conocidísimo refrán: "Por los Santos nieve en los altos; por San Andrés nieve en los pies". Un trimestre que ha quedado marcado por unas temperaturas bastante por encima de lo normal y con lluvias mas o menos normales en la vertiente Atlántica debidas a los temporales atlánticos de los últimos días de septiembre y de la segunda quincena de octubre, pero casi inexistentes en el área Mediterránea.  De todas formas, como si la atmósfera quisiera cumplir con San Andrés, a partir de mediados de mes, el aire frío irrumpió con fuerza y, en pocas horas, pasamos del, llamado jocosamente "veroño", a situaciones casi invernales. La entrada del aire frío en altura acompañada por vientos fríos del nordeste, originó un a sensación térmica de mucho frío así como algunas lluvias y nieves sobre todo en el área Mediterránea pero, en ningún caso, cercanas a los valores normales otoñales en esta zona. 

A la espera de los informes y balances que sobre el trimestre otoñal haga públicos la Agencia Estatal de Meteorología, podemos pensar que, tras un septiembre con una anomalía térmica positiva de 1,2º, un octubre con otra aún superior de 2,1º y con una primera quincena de noviembre también muy cálida, el trimestre resultará bastante cálido si bien, el comportamiento de esta última quincena, hará que probablemente no llegue a ser un otoño de récord. En relación con las lluvias podemos utilizar el último mapa de la evolución del año hidrológico reflejado a través del del índice de precipitación estandarizado (SPI), que refleja claramente esa situación de escasez pluviométrica en el área mediterránea. 



Sigue por tanto esa relativa ausencia de temporales mediterráneos de otoño ya que, aunque se forman algunas DANAs, no lo hacen ni se ubican de la forma en que pudieran dar lugar a las abundantes lluvias de otoño. Curiosamente, la situación mas "mediterránea" de este año se produjo por la llegada a la zona de una vaguada atlántica con la formación de un gran sistema convectivo que, cariñosamente -y, siguiendo la tónica de los últimos tiempos- se me ocurrió bautizar como "de Sant Narcís".

¿Como puede presentarse el trimestre invernal? Según la predicción estacional de AEMET, la temperatura media estaría ligeramente por encima de lo normal mientras que las lluvias alcanzarían los valores normales del trimestre. A la vista de los modelos de medio plazo, de momento, y salvo en el área Cantábrica, todo apunta hacia una escasez de lluvias al menos durante buena parte de la primera quincena, dado el predominio de la dorsal atlántica si bien con algunos posibles movimientos de retrogresión a los que ya me referí en la entrada anterior o momentáneas retiradas hacia el oeste de la misma, que faciliten la entrada de alguna vaguada por el noroeste o nordeste.

En este mapa de 500 hPa procedente del sistema "ensemble" del Centro Europeo, que ya he utilizado otras veces, previsto para el próximo día 4, puede verse que es bastante probable la permanencia de la dorsal anticiclónica sobre España. La franja central de mayor incertidumbre puede estar relacionada con algún movimiento de retrogresión del eje de la dorsal.
 
El mismo mapa anterior pero previsto en este caso para el 9 de diciembre. Aunque las incertidumbres son mayores, la presencia de la dorsal anticiclónica sobre la Península, o un poco al oeste, parece probable. La mayor duda es en qué medida nos afectaría la vaguada situada mas al este. Por tanto, a la vista de este mapa, poca probabilidad de lluvias y continuación del tiempo frío aunque, en mayor o menor medida, dependiendo de los movimientos mas o menos marcados de la gran dorsal.

 Tiempo por tanto mas bien frío y sin temporales serios de lluvia en la Península aunque en Baleares las entradas del norte pueden dejar algunas precipitaciones y las Canarias pueden verse afectadas por algunas borrascas. Esa ausencia casi total de lluvias es algo relativamente preocupante si tenemos en cuenta que, según la climatología, diciembre es el mes mas lluvioso en la Península. También esa climatología nos dice que, es tras la  festividad de la Purísima, cuando es mas probable que aparezcan esos temporales. 

De momento, atentos al próximo día 3, Santa Bibiana, porque, según la meteorología popular, "En diciembre, como el tres, todo el mes". Y el tres, no parece que vaya a llover. Vamos a esperar pues a que pase la Inmaculada y a ver si el refrán no se sale con la suya. Mientras tanto, y como tantas veces he escuchado a los campesinos de Castilla, "Parece que viene seco".


25 de noviembre de 2013

"Retrogresiones"

La palabra "retrogresión" no existe en el diccionario de la RAE. La más parecida es "retrocesión". Sin embargo, en meteorología se usa mucho y, probablemente, proviene de una "adaptación" de la palabra inglesa "retrogression"que tiene el significado de "ir a o moverse hacia atrás" algo quede algún modo, es también el significado de "retrocesión". En cualquier caso, los meteorólogos la usan para describir la reorientación de una vaguada de la circulación de niveles medios y altos, que pasa de tener (en el hemisferio norte) un eje orientado norte-sur a otro con orientación nordeste-suroeste o, en casos extremos, totalmente "tumbado", es decir, de este-oeste. En este proceso, al menos la zona mas meridional de la vaguada "retrocede" hacia el oeste, en un movimiento contrario a la progresión normal de oeste a este. Al mismo tiempo, es frecuente que la borrasca de superficie, que a veces acompaña a la vaguada de niveles altos, se mueva claramente de forma "retrógrada" hacia el oeste.

Desde el punto de vista físico, la retrogresión es simplemente un fenómeno de reajuste de las vaguadas y dorsales de la circulación ligadas al chorro, debido en muchos casos a la aparición de nuevos máximos de viento en el seno del mismo. Debido a su dinámica relativamente compleja, y sobre todo, a la dificultad de analizar adecuadamente los, muchas veces sutiles, desequilibrios del chorro que provocan y sobre todo modulan el fenómeno, es una de las situaciones con predicción más compleja. Por otra parte, la secuencia de nubes y meteoros es la contraria a la "normal" y además no es tan definida, lo que complica aún más las cosas a los predictores.  En una vaguada en movimiento "normal", lo primero que llega es la nubosidad y la precipitación ligada a la zona delantera baroclina y después -en caso de que exista- la nubosidad convectiva que se suele desarrollar bajo el núcleo frío de niveles altos en el seno de la vaguada. Sin embargo, en la retrogresión, lo primero que aparece es la nubosidad ligada al núcleo frío, a veces con chubascos intensos de lluvia o nieve de difícil predicción, y después, ocasionalmente bastante desdibujada, la nubosidad y la precipitación mas homogénea de la zona baroclina. En fin, baste decir para recalcar lo complejo de la predicción que situaciones tales como las lluvias torrenciales del País Vasco en 1983 o la nevada de Madrid del 9 de enero de 2009 han estado ligadas a fenómenos de retrogresión.

Sirva esta larga introducción como aclaración para entender mejor el fenómeno de retrogresión que muy probablemente ocurra a lo largo de esta primera mitad de la semana seguido posiblemente de otro a finales de la misma

A partir de mañana, la gran dorsal atlántica que se extiende desde el oeste de Irlanda hasta las Azores y que impide el paso de borrascas hacia Europa occidental en una clara acción de bloqueo y enviando sobre la Península Ibérica sucesivos "paquetes" de aire frío, va a reorientar su eje hacia el este quedando en una orientación nordeste-suroeste y después incluso "tumbado" en dirección este-oeste. Al mismo tiempo, la vaguada que ahora se extiende desde los Paises Bálticos hasta Italia efectúa una "retrogresión" para llegar a colocarse en un plazo de 48 a 72 horas también claramente "tumbada" con un eje que irá desde el sur de Italia hasta el centro-sur de Portugal. Ello va a dar lugar a la entrada de aire centroeuropeo también bastante frío sobre la Península Ibérica y a la formación de una pequeña borrasca en niveles altos en el seno de esa vaguada, que acabará situándose al oeste de la Península. Como parte de este aire centroeuropeo tiene algún recorrido sobre el Mediterráneo, se humidificará y ello, unido a una cierta inestabilidad en niveles altos provocada por la citada borrasca, dará lluvias en en algunas zonas mediterráneas y, posiblemente, alguna nevada en áreas montañosas cercanas, todo ello focalizado preferentemente en el lugar de contacto entre el aire seco continental y ese otro aire mas húmedo por su recorrido sobre el mar.
Topografía de 300 hPa del modelo GFS prevista para las 00UTC del 26 de noviembre. La dorsal atlántica comienza a bascular su eje hacia el este.  Las zonas naranjas y rojas corresponden a velocidades crecientes de vientos en el chorro.

El mismo mapa para 48 horas después, es decir, las 00UTC del 28 de noviembre. La dorsal ya está "tumbada" con eje orientado oeste-este. Por su parte, la vaguada, también en dirección aproximada este-oeste, se extiende desde el Mar Negro hasta la Península Ibérica. A la izquierda, sobre pleno Atlántico, aparece una nueva dorsal avanzando hacia el este
Treinta y seis horas después, en el fondo de la vaguada se ha aislado una circulación ciclónica cerrada como resultado de la retrogresión. La dorsal atlántica ha crecido y avanzado. El fuerte máximo de viento del suroeste en el corazón del chorro al sureste de Groenlandia es mas marcado que el de la zona delantera del norte, sobre las Islas Británicas. Ello dará lugar a un nuevo reajuste de vaguadas y dorsales y, probablemente, a una nueva retrogresión hacia el próximo fin de semana.

Después, hacia el fin de semana, los principales modelos apuntan hacia una nueva retrogresión como consecuencia del rápido avance hacia Europa de otra dorsal atlántica. Sin embargo difieren entre ellos en su intensidad y en la zona afectada. La predecibilidad es aún relativamente baja sobre todo por lo que respecta a la ubicación final del "saco" de vaguada; por tanto, es pronto todavía para ir más allá. En cualquier caso, se trata de unas evoluciones interesantísimas para meteorólogos profesionales y aficionados y que pueden acabar ocasionando un tiempo "fuerte".

12 de noviembre de 2013

Tras el tifón

Es imposible hablar del tifón "Haiyan" sin comenzar lamentando profundamente la gran catástrofe humana y social que ha provocado su paso por Filipinas; una catástrofe que nunca llegaremos a conocer en toda su magnitud pero que, probablemente, será una de las mayores provocada por un tifón en ese país desde que hay datos.

Tifón "Haiyan" llegando a Filipinas (National Geographic)

"Haiyan" era un ciclón tropical de categoría 5 cuando comenzó a afectar al territorio filipino. Su tremenda intensidad, junto con el estado de las infraestructuras del país, no podía sino dar este trágico resultado. Hay una cierta polémica entre las distintas instituciones meteorológicas sobre cual fue la velocidad concreta de los vientos. Parece claro que, en el momento de tocar tierra, las ráfagas podrían superar los 300 km/h, es decir, cómo si estuviéramos en el núcleo de un gran tornado pero, lógicamente, con una amplitud tanto espacial como temporal muchísimo mayor. Por supuesto, si las infraestructuras fueran otras y los mecanismos de evacuación estuvieran mas desarrollados, el número de víctimas hubiera sido menor, pero un ciclón de estas características hubiera también provocado tremendos daños en cualquier otra zona geográfica.

Como era de esperar, de forma inmediata ha surgido el debate sobre si este ciclón, o al menos su gran intensidad, es debida al cambio climático. En el mismo se han cruzado, como suele ser habitual, todo tipo de opiniones de científicos, políticos, comunicadores y muchas otras personas. Voy a participar en el mismo exponiendo a continuación cual es mi visión del tema.

La formación y el desarrollo de un ciclón tropical requiere, como en tantos otros fenómenos atmosféricos, una buena disponibilidad de energía y unos mecanismos de puesta en marcha y de mantenimiento. La reserva energética está en el calor acumulado en las aguas oceánicas; y en las zonas tropicales, en mayor o menor medida, está siempre asegurada. La "puesta en marcha" requiere que haya una cierta inestabilidad atmosférica que permita la formación de grandes nubes tormentosas que, si pueden interaccionar entre ellas, constituyen el germen de una depresión tropical, la primera fase en la formación de un ciclón. No es difícil que esta condición esté presente aunque puede haber factores, como la entrada de polvo sahariano en niveles medios de la atmósfera que pueda debilitarla en el caso de la cuenca Atlántica. Justamente ésta parece haber sido una de las razones que justifican la casi total ausencia de huracanes en el Atlántico en la temporada que ahora acaba. El tercer factor que es indispensable para que el ciclón se desarrolle y crezca es la ausencia de cizalladura vertical en las capas medias y altas de la atmósfera o, al menos, que ésta sea muy débil. Si existe una cortante vertical del viento, se dificulta o incluso se inhibe la formación de las grandes nubes convectivas o tormentosas, que es el mecanismo mediante el cual la perturbación convierte la energía almacenada en el mar en forma de calor en fuertes vientos e intensas lluvias y permite su evolución hacia mayores intensidades.

Visto lo anterior, la respuesta a cómo el cambio climático puede influir en un mayor número de ciclones o en una mayor intensidad, está unida a como este cambio afecta a cada uno de los factores a los que me refería más arriba. Por lo que respecta a la temperatura de las aguas de los océanos, es bastante claro que el proceso de calentamiento está implicando ya un aumento de la misma en muchas zonas;  por tanto, la disponibilidad energética está asegurada. Tampoco parece que la presencia de inestabilidad vaya a ser un problema, salvo que pudiera darse, en el caso del océano Atlántico, una mayor entrada de polvo sahariano que la hiciera disminuir; es algo difícil de saber pero que no parece  que pudiera ser un factor fundamental. La gran clave es cómo el proceso de calentamiento puede hacer variar la circulación de los niveles medios y altos de la atmósfera en las zonas de formación y desarrollo. Si ésta variación fuera de tal tipo o intensidad que supusiera un aumento sustancial de la cizalladura vertical, está claro que el mecanismo básico de formación y desarrollo de los ciclones podría verse seriamente afectado. 

Dadas las dudas que existen sobre este punto, junto con las certezas de una mayor disponibilidad energética, es por lo que, aunque parece probable que el número global de ciclones podría disminuir algo, si parece que los que se desarrollen, podrían tener mas y mejor "combustible" y serían por tanto mas intensos. 

¿Es "Hayan" ya un producto de este escenario? No lo sabemos, aunque probablemente pronto aparezcan estudios que nos den una visión probabilista de, hasta que punto, pueda haber estado directamente influido por el proceso de calentamiento global y por tanto por la acción antropogénica. En cualquier caso, si bien los científicos no pueden asegurar aún si el número de los ciclones va a aumentar o disminuir, lo que si parece claro es que el hecho de que haya mas energía disponible, debe suponer que aumente el número de fenómenos adversos para la Humanidad o, al menos, que los que ocurran tengan cada vez mayor intensidad. Y debe tenerse en cuenta, además, que esa mayor disponibilidad energética está muy unida a las zonas de los países menos desarrollados y mas vulnerables. ¿Hacen falta mas razones para actuar?

En cualquier caso, tampoco las zonas mas desarrolladas del planeta pueden considerarse invulnerables en este aspecto. Sin entrar ya en el caso del impacto de de "Sandy" sobre zonas normalmente no afectadas de Estados Unidos, algunos estudios muestran como en el Atlántico el aumento de las temperaturas oceánicas pueden alterar las zonas de formación de ciclones; de esta forma, lo harían mas hacia el este y, por tanto, posiblemente recurvarían también antes su trayectoria hacia el este. La consecuencia es que llegarían a Europa mas borrascas intensas procedentes de la evolución de estos ciclones. Y queda por estudiar cómo influiría este desplazamiento en la posibilidad de que algunas de estas perturbaciones pudieran desplazarse con mas facilidad de una forma directa hacia Canarias como a la Península Ibérica, como fue el caso de "Vince" o "Delta"

En fin  creo que las campanas no sólo doblan por Filipinas; doblan por todos...pero, mas que nada, como una llamada profunda a la solidaridad y a la acción unitaria en el planeta. 

6 de noviembre de 2013

Calor de noviembre

Tanto ayer como hoy, 6 de noviembre, está siendo noticia -y es tema común en casi todas las conversaciones- el inusual calor que se está sintiendo en muchas zonas de España, excepto en aquellas en que durante buena parte del día ha reinado la niebla. Si bien hay que esperar a la confirmación definitiva de los datos, en distintos puntos del área mediterránea se han sobrepasado ampliamente los 30º de modo que, probablemente se han igualado, y en algún caso superado, las efemérides de temperatura máxima para el mes de noviembre y en algún caso el de temperatura mínima más alta.

A mi modo de ver, son tres las causas que, concatenadas, han dado lugar a este espectacular ascenso. La primera es la entrada desde el Atlántico de una gran masa de aire subtropical cálido que se extiende como una gran cúpula o dorsal sobre toda la Península Ibérica, Francia y parte de las Islas Británicas. Si bien es sólo una hipótesis tengo la sensación de que, la casi total ausencia de ciclones tropicales de este año en el Atlántico tropical, ha dejado gran cantidad de energía disponible en sus aguas. Es una energía que, cedida al aire, podría justificar la relativamente elevada temperatura de estas masas aéreas y que podría también estar también disponible para alimentar a las borrascas atlánticas en nuestras zonas, en el caso de que la circulación polar baje claramente de latitud o bien asciendan vigorosamente hacia el norte las bandas húmedas tropicales y subtropicales.

Imagen del canal WV de Meteosat correspondiente a las 12 UTC del 5 de noviembre de 2013. Puede verse como la gran cúpula o dorsal de aire cálido subtropical penetra en la Península desde el Atlántico. En su zona delantera se suelen producir descensos del aire que lo comprimen y calientan.

Misma imagen anterior pero 12 horas después, es decir, a las 12UTC del 6 de noviembre. Puede verse como la gran dorsal ha avanzado hacia el este englobando a gran parte de Europa occidental y central

La segunda tiene como origen a una circulación de niveles altos que propicia el descenso de un aire, ya relativamente cálido, desde las capas atmosféricas medias a las bajas al tiempo que se comprime y se calienta.  La tercera es ya es de carácter  mas regional o local y proviene del efecto foehn que, como es sabido, se produce por el descenso de aire seco desde una montaña o una meseta a zonas de menor altura, también comprimiéndose y calentándose. Estos días ese efecto ha sido muy marcado en la zona mediterránea debido a los vientos reinantes del oeste y noroeste que han propiciado en la zona el establecimiento de una situación de "ponent" o "terral".

Si bien durante este fin de semana la atmósfera se va a inestabilizar por el paso de una vaguada, no muy importante, pero que dejará algunas precipitaciones en la mitad norte y dará lugar a una bajada de las temperaturas así como a un cambio en la masa de aire, todo parece indicar que, a comienzos de la próxima, una nueva dorsal con mas aire subtropical cálido volverá a afectar a la Península durante varios días. Si es así, y hay bastantes probabilidades de que lo sea, llegaremos a mediados de noviembre con temperaturas medias bastante por encima del valor normal y un importante déficit de precipitaciones respecto al valor medio del mes. Aunque, quizás desde el punto de vista hidrológico, ello no sea aún muy significativo, si debe ser bastante negativo para las labores de sementera que se realizan este mes y que exigen una tierra mas bien húmeda para que la semilla profundice y arraigue. 

El próximo lunes día 11 es San Martín, el santo que da nombre al último "veranillo" del año. El refrán afirma que "Veranillo de San Martín, tres días y fin". Aunque desde luego va a ser algo mas largo, esperemos al menos que no se prolongue días y días y no dé paso a un periodo de sequía meteorológica. 

Lo que si parece claro en cualquier caso es que, tras un septiembre cálido y un octubre muy cálido, este comportamiento de noviembre, salvo cambios radicales en su segunda mitad, daría como resultado un trimestre otoñal bastante cálido y en muchas zonas, sobre todo del área mediterránea, muy seco.

4 de noviembre de 2013

Tras la presentación de "Recuerdos del tiempo"

Pasadas unas pocas semanas desde la presentación de mi libro "Recuerdos del tiempo" al que me referí en una entrada anterior de este blog, quiero mostrar públicamente mi agradecimiento a todas los familiares, amigos y compañeros que quisieron estar conmigo en ese acto y muy en especial a algunas muy queridas personas que con sus palabras dieron un estupendo realce al mismo y que aparecen conmigo en la siguiente imagen:

De izquierda a derecha Manuel Palomares (AEMET y prologuista del libro), Jónathan Gómez Cantero (geógrafo y climatólogo), Manuel Bautista (ex Director General del INM), Ángel Rivera,  Miguel Ángel López (presidente de AEMET) y Albert Barniol (TVE)
Fue una gran satisfacción poder reunir a personas de las distintas "familias" que integran la meteorología española: profesionales jubilados y en activo, aficionados, comunicadores e investigadores universitarios. Y estaban también muy presentes, aunque de otro modo, amigos y compañeros que ya se fueron pero que están vivos en el recuerdo a través de su obra y de su personalidad.

También fue un honor que acudieran a mi invitación varios ex-directores generales del INM-AEMET, con quien tuve la satisfacción de trabajar durante mis 38 años de vida profesional y con quienes me unen recuerdos y experiencias imborrables.

De izquierda a derecha: Ricardo García (ex presidente de AEMET), Francisco Cadarso (ex presidente de AEMET), Milagros Couchoud (ex directora general del INM), Manuel Bautista (ex director general del INM), Eduardo Coca (ex director general del INM) y  Miguel Ángel López (actual presidente de AEMET)

En resumen, un acto que constituyó para mí un verdadero regalo, que me deja una huella imborrable y que, de nuevo,  agradezco de corazón a todos los que lo hicieron posible. Mi agradecimiento también a quienes, sin haber podido acudir, han leído ya mi libro y me han hecho llegar sabrosos comentarios así como algunos recuerdos olvidados. Es un gozo saberte leído con gusto e interés... Y que te lo digan! 

Por otra parte mi reconocimiento a la librería Desnivel por la generosa cesión de su atractiva y sugerente sala y por acoger el libro en su web. Y también a la Cadena SER y a Radio Nacional de España por haberme dedicado un tiempo mediante sendas entrevistas cuyos enlaces pongo a continuación dado que algunas personas me han manifestado su interés en escucharlas:




Y, aunque el libro ha tenido una tirada muy corta, aún quedan algunos ejemplares disponibles mediante petición a través de estos enlaces:



Gracias por último a todos los seguidores de este blog y también mis disculpas por tantas referencias a un tema propio. Pero...lo siento...¡tenía que contarlo!