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27 de mayo de 2016

2011-2015 en España: Un interesante artículo de Rodríguez Ballesteros

En su interesante blog Mapas y gráficos climatológicos, César Rodríguez Ballesteros publica una interesantísima entrada -por la que le felicito- que lleva por título "Estudio de la variación de la frecuencia de ocurrencia de efemérides de temperatura". El objetivo del trabajo en las propias palabras del autor es "el estudio de las temperaturas de los últimos 50 años para un conjunto de estaciones de AEMET, determinando las fechas en que se registran los valores extremos, o efemérides, de temperatura máxima y mínima diaria, así como la temperatura media mensual, media mensual de la temperatura máxima y media mensual de la temperatura mínima, con el fin de comprobar si como cabe intuir, está aumentando la frecuencia con que se registran dichas efemérides"

Como puede verse el tema es realmente interesante y de plena actualidad a la vista de los datos que se van conociendo a nivel nacional, pero sobre todo internacional, sobre los continuos récords de temperatura que se están batiendo un mes tras otro, y que están configurando a estos últimos años como los más cálidos a nivel mundial desde 1880.

Pues bien el trabajo de Rodríguez Ballesteros es claro, riguroso y con gráficos muy descriptivos. Aunque todos son muy interesantes y conviene estudiarlos con detalle, me fijo en éste como uno de los más representativos:

Impresiona ver el salto cuantitativo del quinquenio 2011-2015 ¿Fluctuaciones cada vez más marcadas en un contexto global de calentamiento?

En cuanto a  las conclusiones que presenta el estudio, no por sabidas -o intuidas-, dejan de ser muy interesantes. Aunque, una vez más, animo a que se lea todo él, me permito poner a continuación algunas de ellas, tal como son formuladas por el propio autor: 

"Las efemérides correspondientes a valores altos de temperatura: temperatura máxima absoluta, temperatura mínima diaria más alta, temperatura media mensual más alta, media mensual de la temperatura máxima más alta y media mensual de la temperatura mínima más alta se concentran notablemente en el quinquenio 2011-2015, alcanzándose el máximo anual en dicho quinquenio en todos los casos".

"También son varios los meses que registran el máximo número de efemérides en el quinquenio 2011-2015, siendo abril el mes que registra el porcentaje más elevado en todos los casos; también los meses de mayo, julio y octubre destacan especialmente, siendo por tanto los meses más cálidos del año los que concentran un mayor número de efemérides. Por el contrario, los meses fríos presentan porcentajes en general bajos. Esto refuerza la sensación de que cada vez tenemos menos primavera y el calor llega antes y dura más. 

Como vemos, el quinquenio 2011-2015 marca un gran salto en el régimen del aumento de temperaturas. Los altos valores alcanzados y su continuidad parecen excluir que sea algo debido puramente a la variabilidad climática, sino que más bien muestran un calentamiento brusco y poco o nada frecuente que tenemos que ver cómo evoluciona el quinquenio 2016-2020.

A mi juicio podrán discutirse las causas de este proceso -mi opinión al respecto es clara y conocida- pero no creo que esta tendencia pueda achacarse, como en algún sitio he leído, a cambios en los sensores de medida o a particularidades de los métodos de cálculo. Los datos son contundentes. Y los signos en el comportamiento de los seres vivos, y de la naturaleza en general, también. 






Seseña y sus emisiones, una vez más

En mi entrada del pasado día 19, me refería al grave incendio del almacén de neumáticos de Seseña y me preguntaba dónde había ido -o estaba yendo- a parar la nube de contaminantes que se estaba emitiendo a la atmósfera, nube que, en principio, parecía dirigirse hacia el Mediterráneo. Junto con mi perplejidad por la falta de información a nivel estatal -y poca a nivel autonómico- también manifestaba mi extrañeza por la falta de interés mostrada por parte de todos los partidos políticos y la -a mi juicio- poca profundización informativa desarrollada por los medios. Pero sí debía haberla por parte del público, ya que esa entrada en un blog no muy visitado como es éste, superó en dos días de las 4000 visitas.

Varios días después, pocas novedades se han producido. Por parte de AEMET se comenzaron a hacer públicas las trayectorias y concentraciones previstas para las siguientes horas obtenidas de un buen modelo de difusión como es el MOCAGE. Sin embargo, o mucho me equivoco, o el modelo no pudo disponer de datos reales de entrada por lo que respecta a concentraciones de las distintas sustancias emitidas ni de la altura que estaban alcanzando cuando emergían del incendio. Por tanto, si fue así, las informaciones dadas sólo han podido ser cualitativas. Otra cosa es que se hubieran medido realmente esos parámetros y se hubieran utilizado en el modelo. Pero me temo que esas medidas por encima del suelo no han existido, ni tampoco se han hecho algunos muestreos en superficie a lo largo de la trayectoria seguida por la emisión. ¿Todo se ha dispersado en la atmósfera? Me temo que no. Y si parte se ha depositado en el suelo...¿con qué nivel de concentración? No trato de ser alarmista, pero creo firmemente que en una situación como ésta esas medidas deberían haber sido hechas y comunicadas adecuadamente.

En este contexto me ha llamado mucho la atención la información publicada en el Diario de Castilla La Mancha en la que se da cuenta de las tensiones existentes en la Radio Televisión de esta comunidad por la forma en que se decidió tratar las informaciones del incendio por parte de los responsables del organismo. Y aunque no tengo más datos, no es difícil imaginar que esas tensiones pueden haber existido en otras redacciones, y no sólo por posibles interferencias, sino por la falta real de datos significativos por parte de las autoridades. 

En fin, sigo manteniendo mi perplejidad -y mi disgusto- por el comportamiento de autoridades, partidos políticos y medios en el tratamiento de una situación potencialmente bastante grave. Es un episodio más que demuestra la tremenda falta de interés y de sensibilidad ambiental que existe tanto a la derecha como a la izquierda, y  por el impacto que una mala política ambiental puede causar en esa sociedad por la que tanto dicen preocuparse. ¡Qué poco ilusionante es todo ésto a un mes escaso de volver a las urnas!


19 de mayo de 2016

¿Dónde han ido las emisiones del incendio de Seseña?

El incendio del cementerio de neumáticos de Seseña sigue su curso, si bien debilitándose paulatinamente pero con sustos unidos a cambios en la dirección del viento. Lo que no se debilita es el estupor de muchas personas -entre las que me incluyo- por la forma en que las autoridades están gestionando esta crisis. 


(Foto: @AlvinGLG)

Mi primera sensación de estupor la sentí en la noche del día en que se inició el incendio.  Vi que había pasado toda la jornada sin que ninguna autoridad de nivel estatal -de los ministerios de Medio Ambiente o de Interior- hiciera alguna aparición pública explicando la situación, así como las posibles consecuencias que pudiera comportar esta tremenda emisión a la atmósfera de elementos muy nocivos, algunos de ellos, para la salud. Es verdad que hubo alguna declaración de responsables de los gobiernos de Madrid y de Castilla La Mancha. Sin embargo, por mucho que las competencias estén transferidas, un suceso de estas características que podría afectar a más de una o dos comunidades - el gran penacho negro se trasladaba hacia otras zonas de Castilla La Mancha y quizás de la Comunidad Valenciana- creo que merecía una atención a otro nivel.

En mi ingenuidad pensé que al día siguiente se darían estas explicaciones con datos y mediciones concretas, y más cuando por Internet ya habían circulado mapas con la trayectoria prevista de esa gran inyección de sustancias en principio nocivas. Es verdad que se trataba de una simulación muy elemental, pero en esos mapas se veía su muy probable trayectoria hacia las citadas comunidades y con alguna posibilidad de ir cayendo hacia la superficie a medida que se alejaba del foco del incendio. Pues nueva decepción. Sólo algunas informaciones en el sentido de que las medidas de calidad del aire en las zonas inmediatas al área afectada eran "normales".


Trayectorias probabilistas previstas de las partículas situadas a 500 m de la zona del incendio según el modelo de dispersión HYSPLIT-ARL de la NOAA a 24 h partiendo de la salidas del 14 a las 00 UTC, usando varios modelos de predicción (Tomado de la Revista del Aficionado a la Meteorología (RAM))

Han ido pasando los días y mi asombro sigue creciendo. El incendio se debilita pero los cambios de viento dirigen el penacho de humo hacia distintas direcciones mientras se sigue informando de que las medidas de calidad del aire son normales.

Las preguntas surgen por muchos lados. Si nos restringimos a la zona limítrofe al incendio: ¿en qué sitios y de qué forma se está midiendo realmente?, ¿qué componentes y sustancias se están midiendo? ¿por qué no se facilitan a los medios esos datos? Y si nos movemos en una escala geográfica mucho más amplia: ¿dónde ha ido a parar toda la gran masa de contaminantes emitidos? ¿se han dispersado en la atmósfera? ¿se han ido depositando en tierra en su viaje hacia el Mediterráneo? Y, si ha sido así...¿se ha hecho o se piensa hacer algún muestreo de suelos en zonas donde hubiera podido haber deposición de estas sustancias? 

No son preguntas que no tienen respuestas porque, con la tecnología actual, la trayectoria de ese penacho del incendio puede conocerse con bastante exactitud, así como su grado de dispersión o su llegada al suelo. Tanto AEMET como otros organismos pueden disponer de esas informaciones y estoy seguro que se las habrán facilitado a las autoridades.

No soy muy experto en estos temas y podría estar exagerando riesgos, pero somos muchas las personas y también algunas organizaciones que albergamos estos temores y así se ha transmitido por las redes. ¿Qué trabajo cuesta dar una información clara y transparente para que la población se sienta tranquila y sobre todo tenida en cuenta y cuidada? Si no se da, lo que se puede pensar es que no es una información tranquilizadora, que es un poco la sensación que empieza a cundir.

Por otra parte es importante tener en cuenta que el incendio ha ocurrido con unas condiciones atmosféricas relativamente benignas que ayudaban a una cierta ventilación y dispersión. Si ese día hubiera existido una inversión de temperatura, el penacho no hubiera podido ascender, o lo habría hecho en pequeña medida, y todos los contaminantes se hubieran quedado estancados en la zona del incendio. Si hubiera llovido -y algunas tormentas pasaron muy cerca- la deposición sobre el suelo hubiera sido muy importante. ¿Llovió sobre la trayectoria del penacho?.... ¿Y si hubiera existido un ligero viento del sur? Pues toda la nube contaminante se hubiera desplazado hacia el norte y se hubiera adueñado de Madrid. ¿Se hubiera entonces actuado de la misma manera?

¿Donde ha ido a parar esa nube contaminante? ¿Por qué ese silencio? ¿Por qué no se ofrecen datos para advertir o para tranquilizar pero sobre todo para demostrar que se está muy al tanto de las preocupaciones del público y de que estamos preparados para este tipo de contingencias? Y lo que pregunto a las autoridades se lo pregunto a los partidos políticos a los que tanto hemos echado también de menos en esta situación.


4 de mayo de 2016

Nowcasting y Accuweather

Aunque en una entrada anterior fui muy crítico con la iniciativa de Accuweather de realizar predicciones locales ¡deterministas! hasta noventa días, hoy quiero referirme a otro producto de esta compañía, que denomina, como "Minutecast", y que proporciona predicciones -creo que fundamentalmente de lluvia- hasta dos horas en avance y secuenciadas de minuto en minuto.  Aunque esta cadencia temporal me parece del todo excesiva y tampoco conozco las técnicas de Accuweather para elaborar estas predicciones, sí quiero decir que, conceptualmente, este tipo de predicción me parece realmente importante. Si, podemos saber que en la mañana o tarde de hoy va a llover, pero que con dos, una, o incluso media hora o quince minutos se nos informe del momento "casi exacto", me parece de importancia fundamental para muchísimas actividades e intereses. Y junto con la lluvia, me refiero también a tormentas, vientos fuertes....o simplemente a la constatación de que el tiempo va a continuar "tranquilo" en las próximas horas. 

Un ejemplo de una predicción de "Minutecast" de Accuweather

Lo que Accuweather denomina como "Minutecast" es lo que a mediados de los años 80, se empezó a conocer como "nowcasting". Fue un término acuñado por Keith Browning, un meteorólogo británico, experto en temas convectivos y conocido también por sus trabajos sobre el "sting jet". Cuando en aquella época, se empezó a disponer de manera regular de imágenes digitales de satélite y de algunos radares, se empezaron a desarrollar modelos conceptuales sobre distintas estructuras atmosféricas, sobre todo las ligadas a precipitaciones significativas, tratando de encontrar sus ciclos característicos de vida. La idea subyacente era que, si a través de esas imágenes, conocíamos en qué fase del ciclo de su vida -que se supone ya conocido de antemano- se encuentra el sistema precipitante en cuestión, podríamos pronosticar cómo debería evolucionar en los minutos siguientes o, incluso, una a dos horas después. Otra forma más "sencilla" de hacerlo sería simplemente extrapolar su movimiento a partir del análisis detallado de las últimas imágenes recibidas. Naturalmente podría haber distintas alternativas, tales como la optimización de la simple extrapolación mediante la aplicación del ciclo de vida, o bien la utilización conjunta de imágenes de satélite y radar allí donde éstas podían superponerse. 

En estas cuestiones era en las que trabajaba Browning en aquellos años auxiliado por Chris Collier, un gran experto en radar, director del observatorio británico de Malvern y que posteriormente llegó a ser presidente de la Royal Meteorological Society. Junto a ellos también estuvo John Morgan -más orientado hacia el trabajo con las imágenes de satélite- y que después, durante bastantes años, fue director de EUMETSAT. Con la asesoría de ellos  y la de Jeff Austin, otro gran experto canadiense en radar, trabajamos en el INM durante los años 80 y 90 para desarrollar el nowcasting -aquí lo denominamos "predicción inmediata"- en el contexto de nuestro Plan de Innovación Tecnológica. Y, en ese contexto, fuimos los primeros en establecer un método de nowcasting para los sistemas convectivos mediterráneos, basado en ciclos de vida a través de satélite. Posteriormente, nuestro trabajo se orientó más hacia los métodos de extrapolación mediante imágenes de satélite y radar, metodología que se ha fue perfeccionando en AEMET con la incorporación de datos de modelos numéricos. Fue precisamente esta vocación por el nowcasting, lo que influyó mucho en la concesión a la Agencia por parte de EUMETSAT del SAF de Nowcasting. Todo ello queda mucho mejor explicado en esta página de la web de AEMET. Y también es muy interesante consultar ésta otra del Met. Office británico.

Una imagen tomada de la web de AEMET en relación con los métodos de diagnosis y extrapolación del movimiento de células convectivas.


Pues bien, es precisamente la extrapolación radar más o menos compleja, la que probablemente emplea Accuweather en su "Minutecast" allí donde es posible. No creo que utilice todavía -¿o sí?- salidas de modelos probabilísticos de corto y muy corto plazo, que van a ser la gran herramienta del nowcasting aunque utilizando también los datos radar como una de sus entradas de datos. 

Sin embargo, más allá de todo ello, creo que lo importante es que los Servicios Meteorológicos desarrollen y difundan más estos productos, ahora ya que la tecnología lo hace posible,  y la calidad de los modelos numéricos a corto y medio plazo, pueden ir suavizando  la carga de trabajo de los meteorólogos en estos otros campos. Ya ha habido pruebas de qué puede hacerse con éxito, tal como hemos visto en el caso de las procesiones de Semana Santa en Córdoba y Sevilla, y también en esa iniciativa para las ciudades de Madrid y Barcelona desarrollada por Digitalmeteo a través de TuMeteo, que a mí me pareció muy bien orientada, aunque quizás necesitada de más apoyos y medios para crecer. 

¿Debe ser el nowcasting un servicio público gratuito o comercial? Mi opinión es que, de forma general, deber ser realizado y dado a conocer por los Servicios Meteorológicos, que deben seguir encontrando su sitio en un mundo meteorológico cada vez más dinámico e imaginativo. Pero creo también que, a partir de ahí, puede haber mucho campo para la iniciativa privada en relación con actividades y servicios muy específicos. 

No conviene retrasarse en todo ello. Accuweather, de un modo u otro, guste más o guste menos, ya está aquí.