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16 de junio de 2016

¿Avisos meteorológicos desde la empresa privada?

La importancia que se da en Estados Unidos al desarrollo de la empresa privada otorgando con frecuencia al sector público sólo la responsabilidad de la obtención y distribución de datos básicos para su funcionamiento, llega de vez en cuando a extremos en principio preocupantes. Tal como relata el Washington Post ,así ha ocurrido hace unos días, cuando el representante republicano por Oklahoma Jim Brindestine presentó en el Congreso una propuesta de ley mediante la cuál se prohibiría al National Weather Service (NWS) crear cualquier servicio que esté desarrollado, o pueda serlo, por la empresa privada. Y, además, exigiría al NWS "incorporar soluciones comerciales" en programas que ya existen. En palabras de Bridestine "NOAA debería focalizarse en propocionar los datos básicos que otros utilizan para producir predicciones para salvar vidas, mejor que dedicar esfuerzos y tecnologías que se emplean, o podrían emplearse, por el sector privado".

Mapa de avisos del National Weather Service. Los colores se refieren a distintos fenómenos meteorológicos adversos

Esta declaración supone un golpe de gracia a lo que tradicionalmente se ha considerado la responsabilidad básica de cualquier servicio meteorológico, como es la salvaguarda de vidas y bienes mediante la emisión de todo tipo de avisos y predicciones de fenómenos adversos. Debe considerarse por otra parte el grave problema social que supondría la emisión de estos avisos por distintas fuentes y con distintos criterios y, además, sujeta esta actividad a los intereses cambiantes de las empresas de servicios meteorológicos. En cualquier caso, y en honor a la verdad, hay que reconocer que la existencia de avisos paralelos es algo que conocemos en España, dado que desde hace bastantes años se simultanean avisos de AEMET con los de los Servicios Meteorológicos catalán y vasco, aunque la gran distinción respecto al caso norteamericano es que estos organismos son todos de carácter público.

No se el recorrido final que tendrá esta propuesta de Brindestine, aunque desde luego en el Congreso ya se ha celebrado alguna reunión informativa con responsables de distintas empresas meteorológicas norteamericanas, entre ellas Accuweather. Sin embargo, lo que me interesa -al menos por ahora- de esta noticia es el contexto en el que se produce, que es el del creciente interés de las grandes empresas tecnológicas por la meteorología, tal como hemos visto recientemente en la adquisición por parte de IBM de una parte sustancial de Weather Channel o en la puesta a punto por parte de Panasonic de un modelo de predicción a escala global basado en el GFS norteamericano y que, según la empresa, posee una calidad cercana a la del Centro EuropeoTodo esto indica que el "universo" de los servicios meteorológicos se mueve con mucha rapidez a caballo de los grandes logros alcanzados por los distintos modelos de predicción. Como es lógico, el público se inclinará hacia quienes les suministren un mejor producto, sobre todo si es de forma aparentemente gratuita o a muy bajo coste. 

En este contexto vuelvo a preguntarme por la estrategia que deben plantearse los Servicios Meteorológicos tradicionales, y más en concreto los europeos, si quieren acomodarse a esta revolución tan rápida, que llega incluso a cuestionar lo que ha sido -y hoy todavía sigue siendo- su responsabilidad básica, como es la emisión de avisos. Existe la posibilidad que los estados europeos consideren que, en este caso, la responsabilidad única estatal no es discutible ni negociable, o que la Organización Meteorológica Mundial muestre un rechazo claro a esta posibilidad. Pero...¿y si en el contexto actual eso no ocurre así?.... ¿Deben luchar por demostrar que son los mejores por la capacidad de su personal y sus recursos? ¿Son capaces de demostrarlo? ¿Tendrían que quedarse como meros suministradores de datos? ¿Deberían subcontratar servicios? ¿Deben mantener sólo una actividad representativa y coordinadora? ¿Qué reflexión se está haciendo? Supongo que estarán en ello. El tiempo "cronológico" va muy rápido para el tiempo "meteorológico".

15 de junio de 2016

Las inundaciones en Francia y Alemania: ¿cambio climático?


Con frecuencia me he referido en este blog a las dificultades que cualquier meteorólogo ha experimentado cuando los medios le preguntan sobre si la magnitud o la intensidad de algún fenómeno atmosférico extremo tiene que ver con el cambio climático. Sin embargo, también he hecho mención al gran avance que ha supuesto la extensión y normalización de los estudios de atribución tendentes a conocer la probabilidad de que el evento en cuestión se haya producido, o haya sido más intenso, a consecuencia del calentamiento global. De este modo, existe ya desde hace unos años una iniciativa de la American Meteorological Society por la que, anualmente, se publica una edición especial de su Bulletin en la que se recogen distintos estudios de atribución sobre algunos de los principales fenómenos adversos ocurridos el año anterior.

Sin embargo, la espera de más de un año para conocer esos resultados no ayuda demasiado al interés de los medios -y por tanto de la sociedad- por conocer esa posible conexión. Por eso, empiezan a aparecer estudios hechos con mucha más inmediatez - a partir siempre de unas condiciones científicas estrictas- que nos permiten disponer de esa información de forma mucho más temprana. 

Foto: AP/Francois Mori
Pues bien, en este contexto, acaban de hacerse públicos los resultados de un estudio de atribución sobre las graves inundaciones sucedidas en Alemania, y sobre todo en Francia, que tuvieron lugar en los últimos días de mayo y primeros de junio, como resultado de varias jornadas de intensas lluvias, que originaron el desbordamiento de varios ríos. La causa meteorológica de esta situación fue la presencia sobre la zona de una borrasca fría semiestacionaria, que había experimentado un cierto movimiento retrográdo. Cabe señalar a este respecto que, en aquellos días, algunas salidas de los modelos numéricos de predicción apuntaban a una retrogresión aún más marcada, lo que hubiera afectado, seguramente también con lluvias intensas, al nordeste peninsular. 

El estudio al que me refiero ha sido dirigido por Robert Vautard, un científico del Laboratorio para el clima y el medio ambiente de Francia y en el que han colaborado el también instituto francés Pierre Simón Laplace, la Universidad de Oxford, el Real Instituto Meteorológico holandés, el Centro Climático de la Cruz Roja/Creciente Rojo y la institución norteamericana Climate Central, todo ello en el marco de un interesante programa internacional denominado World Weather Attribution.

Pues bien, este grupo consideró los extremos de lluvia acumulados en tres días entre abril y junio en las cuencas del Sena y del Loira,así como de en un día en el sur de Alemania y estudió mediante un conjunto de modelos climáticos la probabilidad de ocurrencia de eventos de este tipo en un mundo con y sin calentamiento global. Los resultados -que resumo a continuación- dieron una alta probabilidad de que este tipo de eventos sean ahora mucho más frecuentes en las cuencas francesas citadas  mientras que no puede obtenerse ninguna colnclusión de atribución en la zona alemana. 

Francia

A partir de diferentes metodologías -todas ellas coincidentes- el grupo encontró que el calentamiento global incrementó la probabilidad de las lluvias intensas asociadas con el evento del 29 al 31 de mayo en las cuencas del Sena y el Loira.

Periodo de retorno: Se concluye que un periodo de tres días de precipitaciones en la cuenca del Sena es muy raro en abril-junio, con un periodo aproximado de retorno de una centena de años. El evento es menos raro en la del Loira con un periodo aproximado de retorno de cincuenta años.

Evolución del riesgo: Comparando los recientes extremos de precipitación en abril-junio con las simulaciones mediante modelos climáticos de registros históricos, el grupo encontró que un evento como éste puede esperarse que ocurra ahora un ochenta por ciento más frecuentemente que en el pasado en la cuenca del Sena. Para la cuenca del Loira la probabilidad es de un noventa por ciento.
Alemania
Periodo de retorno: En una localización dada, el periodo de retorno de un episodio de precipitación tan intenso como el observado es de uno en 3000 años. Esto supone uno cada 20 años en algún lugar del sur de Alemania. 
Evolución del riesgo: La tendencia observada de un día de fuerte precipitación en el sur de Alemania es significativamente negativa mientras que el único modelo que simula la distribución correcta muestra una tendencia positiva significativa. Por tanto los resultados para esta región son no concluyentes y no puede hacerse en este momento ninguna conclusión de atribución.
La difusión del estudio -que en estos días se ha remitido ya a una revista científica- se ha criticado en algún medio al no haber tenido todavía ninguna revisión independiente. Eso es verdad, pero en mi opinión son muy significativos los resultados que se obtienen ahora de cara a la mentalización e interés social, que si se hace público dentro de 10 0 12 meses, sobre todo si se tiene en cuenta el prestigio de las instituciones involucradas. En cualquier caso, reconozco que el tema puede ser muy opinable.
Por último querría hacer una pequeña reflexión sobre el caso español. ¿Sería aquí posible disponer de un estudio de este tipo con la misma rapidez en relación con un episodio de lluvias muy intensas e inundaciones que ocurriera en un algún lugar de nuestra geografía ¿Tenemos conocimientos, expertos y recursos como para integrarnos en un programa como el citado World Weather Attribution u otro similar? Puede que estemos integrados y yo no lo sepa, pero, en cualquier caso, mi opinión es que sí que tenemos esos recursos y que, como siempre, sería una cuestión de organización y planificación a largo plazo con objetivos claros y definidos.





7 de junio de 2016

Una herramienta importante para la comunicación del cambio climático

Me he referido con frecuencia en este blog a la importancia de mejorar la comunicación y divulgación del cambio climático inducido por el calentamiento global si se pretende conseguir una mayor concienciación e implicación de la sociedad a través de una más adecuada comprensión del problema. He llegado a sugerir incluso la posibilidad de que alguna institución -o mejor un conjunto de instituciones españolas- se hicieran cargo de  un programa de realización de informes periódicos adaptados a nuestro país con explicaciones y argumentaciones sencillas y coherentes sobre las investigaciones que se realizan, o los cambios que se observan.  Por otra parte, podría proporcionar una explicación de alcance en relación con cualquier noticia significativa que sobre estas cuestiones apareciera en los medios. Ese material sería de gran utilidad general pero, sobre todo, proporcionaría un soporte valiosísimo y coherente para comunicadores y divulgadores ambientales.

Qué el tema no está resuelto a nivel mundial lo demuestra que la mejora de la comunicación del cambio climático ha sido el tema de debate en el simposio anual de comunicadores meteorológicos que se ha celebrado en París hace pocos días y del que hemos sido puntualmente informados por Mónica López a través de su cuenta de twitter y facebook.

Pues bien, en este contexto me ha causado mucha satisfacción la iniciativa descrita en este artículo del último número del Bulletin of American Meteorological Society en relación con el soporte eficaz a los comunicadores meteorológicos norteamericanos en relación con estos temas. Se trata de una página web bajo el nombre de Climate Matters en la que se facilitan todo tipo de informaciones, recursos audiovisuales, consultas con expertos o incluso webseminars o seminarios convencionales sobre el cambio climático tanto desde el punto de vista científico como de impacto social.

Así, en una de las secciones se ofrecen noticias y reseñas de temas de actualidad:



En otra, mapas y datos:



Y en otra, enseñanza sobre el clima, con todo tipo de recursos audiovisuales:




Creo que la iniciativa es magnífica y la lástima es que esté referida sólo a Estados Unidos. Aún así puede ser muy útil aquí para obtener informaciones actualizadas y recursos de carácter general. La iniciativa está liderada por NOAA y desarrollada con fondos de la National Science Foundation y otras instituciones filantrópicas privadas. 

¿Sería posible en España un proyecto semejante liderado -por ejemplo- por AEMET con la colaboración de AME, ACOMET... CSIC y patrocinado por alguna o algunas de las grandes empresas españolas?