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26 de octubre de 2016

Caminos de borrascas

Ahora que la última borrasca fría se ha centrado ya sobre Canarias y provoca allí algunas lluvias importantes, puede ser interesante revisar su evolución en las imágenes satelitales del canal de absorción de vapor de agua. Vamos a seguir la elección de un camino que la llevó -quizás algo antes de lo que cabía esperar- hacia el archipiélago, y no hacia la zona de Madeira-Golfo de Cádiz en unos días climatológicamente muy propicios para haberse producido esa evolución. Lo hacemos analizando las imágenes de las 06 UTC de estos últimos días para ver  los cambios experimentados en periodos de 24 horas:

Sábado, 22 de octubre:

                        


Se inicia el proceso clásico de formación de una profunda vaguada atlántica. La imagen se parece mucho a las de otras situaciones que han llevado a la formación de una dana en la zona típica de Madeira-golfo de Cádiz. Sólo sería necesario un máximo de viento con la velocidad necesaria en la rama descendente de la dorsal atlántica para llevarla algo más hacia el sur. Sin embargo, esa circulación tropical-subtropical que se encuentra más baja de latitud, podría interferir en la evolución.

Domingo, 23 de octubre:

                          

El ramal descendente de la dorsal atlántica progresa hacia el sur menos de lo que cabría esperar -bien sea por falta de suficiente velocidad o por interferencia con la circulación subtropical. Se inicia la transformación de la vaguada en una borrasca fría al oeste de Galicia.

Lunes, 24 de octubre:

                              

Todo parece indicar que se produce una intensificación de la dorsal atlántica con la aparición de un nuevo máximo de viento en el chorro polar. Ello provoca un crecimiento de la misma hacia Islandia, al tiempo que la hace inclinar su eje hacia el este. La lógica contrapartida es el movimiento de la borrasca fría hacia el suroeste y la iniciación de un nuevo centro algo más al sur del primitivo. Ni su ubicación, ni su desplazamiento hacia el sur pueden permitir ningún desarrollo ciclónico sobre el Mediterráneo.

Martes, 25 de octubre:

                                  

El nuevo núcleo de la borrasca se encuentra ya en la zona de Canarias mientras el original queda frente a Portugal, muy debilitado. La profunda vaguada que acoge a ambos se estrecha cada vez más, de forma simultánea al crecimiento de la dorsal atlántica y al de otra, acompañada de aire muy cálido y polvo, sobre el norte de África.

Hoy, miércoles 26 de octubre:

                                       


La borrasca canaria tiene ahora una apariencia muy madura y queda ya aislada de la circulación principal mientras que el núcleo frente a Portugal ha desaparecido, o al menos ha quedado oculto por nubes más altas. 

Utilicemos ahora ya el análisis de las 00 UTC de hoy:


Llama la atención el crecimiento de la dorsal africana hacia el Mediterráneo occidental con aire muy cálido y polvo en suspensión, algo poco frecuente en la zona a finales de octubre. Se observa por otra parte la reconstrucción de la circulación principal con el paso de una vaguada poco profunda sobre el área cantábrica. 

Tras su paso, y en el transcurso de un par de días, todo parece indicar que el lento desplazamiento de la borrasca canaria hacia el oeste va a propiciar una conexión entre la dorsal africana y la atlántica hasta establecer una perfecta estructura de bloqueo con la dorsal anticiclónica centrada sobre la Península Ibérica. Calor y calimas sobre la Península a finales de octubre. 



Todo parece indicar que la situación se mantendrá con pocos cambios durante el fin de semana. Luego, el 1 de noviembre es el día de Todos los Santos. "Por los Santos nieve en los altos" ¿será así este año?...

Todo va a depender del comportamiento de una nueva vaguada que aparece en los mapas previstos acercándose a la Península ya en las primeras horas del día 31:



No está claro si afectará de lleno  a la Península o se quedará algo más al norte. Las apuestas de los modelos probabilísticos no son fuertes en el sentido de que pueda ir más hacia el sur,  mientras sí que aparecen algunas posibilidades de que se pudiera quedar más al oeste de Galicia y Portugal. Hay que esperar.




¿Qué puede haber de anormal en estos comportamientos respecto a la climatología? Por lo que se refiere al descenso hacia Canarias de la actual borrasca creo que simplemente puede atribuirse a la pura variabilidad natural. Más extraña me resulta la persistencia en la muy escasa ubicación de las danas en el golfo de Cádiz durante los últimos años. Se forman, pero quizás un chorro relativamente alto en latitud no propicia su marcado descenso hacia el sur, y cuando descienden no suelen moverse hacia el golfo. Se estacionan más al oeste y propician la entrada de la dorsal africana sobre la Península. ¿Pura variabilidad natural, que puede modificarse en cualquier momento...o incidencia del calentamiento global en los patrones ondulatorios del chorro polar, no sólo en ondulaciones más marcadas sino también en un patrón hemisférico algo distinto? Esperemos que sea sólo lo primero.

19 de octubre de 2016

Meteorología y prensa: De Norteamérica a Europa

Siempre me ha llamado la atención el interés de la prensa norteamericana por los asuntos y servicios meteorológicos, y no sólo desde un punto de vista meramente informativo sino también desde la investigación y reflexión. El último ejemplo ha surgido en relación con el paso del huracán Matthew por zonas de la costa este norteamericana. Pues bien, entre los distintos artículos aparecidos quiero destacar ahora dos: uno referido a la necesaria mejora del sistema de avisos y el otro al comportamiento del sistema de predicción norteamericano.



El primero apareció en Mashable el pasado día 10 de octubre. En él, su autor Andrew Freedman, se refería a la necesaria modificación, o más bien sustitución, de la conocida escala Saphir-Simpson basada en la intensidad de los vientos de un huracán y en su potencial poder destructor. Freedman argumenta que, con frecuencia, los principales daños no son causados tanto por el viento sino por las intensas lluvias y/o las mareas de tempestad, fenómenos que podrían estar siendo cada vez más intensos en buena medida por un océano cada vez más cálido. Para ellos no existe una escala que el público pueda relacionar con su potencial peligrosidad, mientras que en el inconsciente colectivo sí está profundamente grabada la idea de que un huracán comienza a ser realmente peligroso a partir de la categoría 3....de la escala de Saphir-Simpson. Una idea que puede conducir a dramáticos errores ya que huracanes de menor categoría, o incluso tormentas tropicales, pueden ser más dañinos por lo que a inundaciones o corrimientos del terreno se refiere. Tras esta consideración el articulista pasa revista a algunos otros índices propuestos para evitar estos equívocos e insta a los responsables a tomar pronto una decisión sobre esta crítica cuestión. 



El segundo artículo apareció hace un par de días, el 17 de octubre, en el The New York Times Magazine y su autor es Michael Behar. Es un trabajo extremadamente crítico con el Servicio Meteorológico norteamericano, esta vez en relación con las deficiencias en la predicción de la intensidad de Matthew. Está basado fundamentalmente en comentarios del blog de Cliff Mass, un conocido meteorólogo norteamericano y profesor de la universidad de Washington conocido por sus críticas al NCEP, el organismo responsable del citado Servicio Meteorológico. Críticas tanto por la menor calidad de sus modelos respecto a los del Centro Europeo y Gran Bretaña, como por sus técnicas operativas, o por la falta de liderazgo y coordinación respecto a toda la modelización meteorológica estadounidense. El artículo es discutible, como también alguna de las opiniones de Mass, pero lo que me interesa destacar de él son dos cosas: una, el interesante debate en el seno de la sociedad norteamericana sobre su meteorología y sus servicios meteorológicos y otra el reconocimiento de William Lapenta, director del NCEP, sobre el buen servicio prestado por las críticas de Cliff Mass y su reconocimiento de que fueron en buena medida responsables del aumento de crédito a este organismo por parte del Congreso norteamericano tras los serios problemas en la predicción de Sandy.

Cuando desde Estados Unidos, uno vuelve la mirada sobre Europa se encuentra con un panorama muy distinto. Más allá de algunos excesos informativos sobre determinados fenómenos adversos o de las críticas apresuradas sobre alguna predicción aparentemente desacertada, no se encuentra fácilmente -o al menos yo no las conozco- reflexiones serias sobre el futuro de la meteorología europea, el sistema de avisos Meteoalarm, o los planes o políticas del Centro Europeo a Plazo Medio, solo por poner algunos ejemplos. 

Y si nos centramos en España: ¿alguna investigación o reflexión sobre la necesaria evolución de nuestro sistema de avisos, las predicciones o productos meteorológicos que recibe el público, las posibles mejoras en la predicción de fenómenos convectivos o la más profunda utilización de la predicción por conjuntos? ¿O quizás sobre los resultados de los distintos estudios sobre la observación o las proyecciones del cambio climático en nuestro país?

Creo que trabajos y críticas constructivas y bien hechas sobre estos u otros temas serían bien recibidos por la sociedad española y por la propia AEMET, ya que ayudarían a abrir o a iluminar caminos. Pero me temo que, en estos tiempos, los políticos y los periodistas -mejor las empresas de comunicación- están en otros temas.

11 de octubre de 2016

La Virgen del Pilar cumple...¿Lo harán santa Teresa o San Lucas?

Como si la atmósfera quisiera cumplir con esa tradición no escrita de que el tiempo suele cambiar a más lluvioso y frío hacia la Virgen del Pilar (al menos en la vertiente atlántica), aquí nos llega, justo mañana día 12, una borrasca fría con un frente frío muy desarrollado y con aire frío en su núcleo de niveles medios, que va a originar lluvia en mayor o menor escala en toda la Península y Baleares. Sin embargo, lo va a hacer con una no muy habitual trayectoria noroeste-sureste, obligada por una dorsal atlántica que avanza tras ella. No estamos por tanto ante un temporal de poniente ni de suroestes, aunque transitoriamente los vientos puedan soplar de esa dirección.

En esta imagen del canal de vapor de agua de Meteosat correspondiente a las 09 UTC de hoy, 11 de octubre, puede verse al noroeste de Galicia, y todavía relativamente alejada la borrasca fría que nos trae el sustancial cambio de tiempo coincidiendo con la festividad del Pilar. Su no muy habitual trayectoria hacia la Península Ibérica viene forzada por el avance de la dorsal atlántica que aparece al oeste de ella.
Veamos su situación para la próxima madrugada:

Topografía de 500 hPa prevista para la madrugada del 12 de octubre por el modelo del Centro Europeo. La posición de la borrasca fría da lugar a que de forma muy pasajera fluyan sobre la Península vientos del oeste y del suroeste...que de momento no van a tener continuidad. La ausencia de colores morados indica que no existen discrepancias entre el modelo determinista y el probabilístico.
Pero, puestos a recordar tradiciones, no cabe olvidar que el día 15 es Santa Teresa y también forman parte de la tradición las intensas lluvias y riadas que, con frecuencia, pueden aparecer en estas fechas en el Mediterráneo; así en muchas zonas se recuerda "la riada de Santa Teresa" o "la riada de San Lucas", unos días más adelante. De hecho, si esta borrasca se hubiera estacionado en la zona del golfo de Cádiz, en vez de irse rápida hacia el Mediterráneo, hubiera hecho posible el desarrollo de una borrasca en superficie en la zona de Alborán-Palos que, a su vez, hubiera propiciado un buen temporal de levante en la zona mediterránea. Aún así, su paso puede originar también algunas lluvias intensas en la zona aunque parece que se centrarían hacia Cataluña y sur de Francia donde llegarían los vientos húmedos del sur y sureste de forma más clara.


Vamos a ver todo ello en los mapas siguientes:

La topografía de 500 hPa prevista para la madrugada del viernes nos muestra el rápido paso de la borrasca hacia el Mediterráneo, incluso debilitándose y convirtiéndose en vaguada. La información probabilística no nos deja mucha duda sobre ello de forma distinta a las que sí existen sobre el  sector de chorro que acompaña a la nueva baja atlántica situada al oeste de Irlanda. ¿Podría venir hacia el golfo de Cádiz?

Topografía de 500 hPa para la madrugada del día de Santa Teresa. Aunque hay algunas dudas (morado intenso) sobre la ubicación de la baja atlántica, no parece que en ningún caso pudiera desplazarse mucho más al sur. También aparecen algunas dudas sobre la posición de la "antigua" vaguada (la evolución de la baja que nos atraviesa mañana) en el sentido de que quizás pudiera moverse un poco más despacio, condicionado probablemente a la evolución corriente arriba. En ese caso las lluvias en el norte de Cataluña-sur de Francia podrían persistir un poco más.

Pero si Santa Teresa este año "no cumple" en el sentido meteorológico...¿lo hará San Lucas el día 18? Pues tampoco parece que vaya a ser así.

La topografía prevista de 500 hPa para la madrugada del 18 al 19 de octubre nos muestra otra baja alojada en el seno de otra vaguada del chorro polar. La incertidumbre más acusada se extiende más hacia el norte de la Península Ibérica. Sin embargo la información probabilística nos indica que no dejemos de vigilar esa vaguada porque podría extenderse algo más hacia el sur.  En cualquier caso, no parece probable que esa baja pudiera descender hasta la zona "interesante" para el Mediterráneo. También conviene vigilar la posible llegada de una baja de origen subtropical a Canarias, algo insinuada por la información probabilística. 
Por tanto, aunque hay intentos de "cumplir", el chorro polar no parece sentirse de momento con mucha energía para bajar en bloque de latitud -lo que nos podría llevar a un temporal atlántico de lluvias- o a formar vaguadas más extensas hacia el sur, con formación de danas y temporales mediterráneos. En cualquier caso, y como apunto arriba, no hay que perder de vista la posible llegada en estos días de una baja de tipo subtropical a Canarias. ¿Llegará? ¿Vendría luego hacia la Península? Algunas posibilidades hay. De momento bienvenidas sean estas "regadas" episódicas.



5 de octubre de 2016

Historia de una nube

En el atardecer del pasado lunes, una curiosa nube aparecía hacia el oeste de Madrid. Quise fotografiarla pero no tuve la oportunidad de hacerlo. Sin embargo, estaba seguro que muchas personas habían reparado en ella y que un buen grupo la habría fotografiado y pronto aparecería por la red. Así fue; no más de media hora después, la nube, tomada desde distintas posiciones, estaba ya en Twitter siendo objeto de comentarios y valoraciones. Aquí presento una pequeña muestra de las imágenes que circulaban en ese momento:

Esta foto la obtuvo Rubén del Campo que identificó a la nube como "altocumulus stratiformis con pequeñas virgas"

Araceli Acosta la fotografió desde el monte de El Pardo
Así la fotografió Victor Rica
Y así la vio -supongo que es la misma- Toño Fernández-Cañadas desde el puerto de Navacerrada

Me llamó mucho la atención esta solitaria nube así como las "virga" que pendían de ella. Como no podía ser menos, me pregunté sobre su origen.  Si miraba la imagen de satélite veía ésto:

Imagen MET del canal de vapor de agua del 3 de octubre a las 18 UTC
 Y si ampliamos más la zona peninsular, algo destacaba sobre el centro:

En esta imagen ampliada vemos como a niveles medios de la troposfera aparece una zona fronteriza entre dos masas de aire, una más seca y otra más húmeda que atraviesa la Península desde el noroeste hacia el este-sureste. En ella y hacia el centro peninsular aparecen dos pequeñas blancas. ¿es la más oriental nuestra nube?
Sin hacer un estudio más detallado no es posible asegurar que esa pequeña mancha blanca fuera nuestra nube; pero lo que si está claro es que se formó en esa frontera que, en una animación de imágenes, se movía en dirección suroeste-nordeste. Es como si la masa seca se desplazara en esa dirección y provocara algunos ascensos en la masa húmeda. En esos ascensos llegaba a originar alguna nube -o protuberancia en ella- con un espesor suficiente como para generar algunos cristales de hielo que podían precipitar y a continuación evaporarse rápidamente formando "virgas".

¿Nos puede ayudar algo conocer el entorno sinóptico en el que se desarrolló? Aquí están los análisis del Centro Europeo de horas anteriores y posteriores a su formación:

Análisis de las 12 UTC del día 3 de octubre, unas 6 horas antes de las fotografías
Análisis de las 00 UTC del 4 de octubre, unas seis horas después de las fotografías

Aunque la señal es muy ténue y la conclusión puede ser discutible, parece que a las 12 UTC una débil vaguada y quizás frente en altura, aparece sobre el centro-oeste peninsular. A las 00 UTC del día 4 todavía una mínima señal de ella aparece hacia el País Vasco. 

Por tanto, de estos someros análisis lo que creo es que un débil frente en altura se movía ese día desde el suroeste hacia el nordeste y provocaba -como ya apuntaba antes- esos ascensos en la frontera con la masa húmeda delantera; ascensos con la energía suficiente como para provocar una débil precipitación que se evaporaba rápidamente al atravesar el aire seco "posfrontal". En cualquier caso me hubiera gustado haber podido analizar los radiosondeos de Madrid de ese día, pero las dificultades de hallarlos -si es que se hallan- por Internet no lo hizo posible. Aprovecho en este punto para sugerirle una vez más a AEMET lo importante que sería que, al menos los radiosondeos españoles, aparecieran en su página web.

Pero, si vamos un poco más allá ¿por qué sólo se formaron estas dos nubes -o zonas nubosas- que aparecen en la imagen? ¿por qué no se formaron en toda la zona de discontinuidad? ¿Las provocó alguna turbulencia interna del flujo aéreo? ¿Tuvo algo que ver la orografía? Hoy por hoy son, al menos para mi, preguntas sin respuesta. 

Y hay otra pregunta interesante: ¿podríamos predecir algún día la formación de una nube de este tipo, a que hora y sobre que lugar? Naturalmente, una primera respuesta es qué interés podríamos tener en ello, a no ser para obtener una buena toma fotográfica o cinematográfica. Pero la pregunta es más conceptual: en este mundo de grandes avances en la modelización numérica con modelos llegando a las decenas de metros de resolución, con modelos ensemble regionales caminando hacia la escala kilométrica y con las masivas cantidades de datos de observación obtenidos por medios muy diversos... ¿sería factible esa predicción -determinista o probabilística- si realmente interesara? 

Mi opinión es que podría hacerse utilizando ese tipo de modelos en zonas con una potente red de observación en superficie y en niveles bajos y medios, tal como las cercanías de un aeropuerto y lo que tendríamos es una mayor o menor probabilidad de que una nube de ese tipo se formara a una hora concreta. 

En cualquier caso, los verdaderos puntos de interés para estos modelos son las estructuras tormentosas con todos sus fenómenos adversos asociados así como las predicciones detalladas para entornos urbanos vulnerables. Una estupenda información de cómo se está trabajando en este campo en Japón nos la compartió ayer en las redes Daniel Santos y puede encontrarse aquí. Por otra parte, si se quiere profundizar de una forma mucho más amplia en los logros y tendencias de la predicción numérica a nivel mundial y a todas las escalas, creo que esta publicación de la OMM gratuita  e interesantísima es verdaderamente útil, sobre todo sus capítulos 16 a 18.

Avancemos por tanto fuertemente en el campo de la predicción de los fenómenos adversos, al tiempo que disfrutamos de estas hermosas y atractivas nubes que aparecen en nuestros crepúsculos, sin saber felizmente ni cuando, ni donde...ni quizás por qué.