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23 de agosto de 2017

Posibilidad de lluvias intensas mediterráneas: ¿estamos preparados?

La circulación atmosférica sobre España tiende a cambiar a partir  ya del jueves o viernes con la instauración de una vaguada al oeste de España. Dará lugar a vientos del suroeste algo difluentes sobre la Península posibilitando así la aparición de chubascos y algunas tormentas e iniciándose una clara suavización de las altas temperaturas de estos días. 

Existe una marcada posibilidad de que esa vaguada se cierre dando lugar a la formación de una dana que, entre el domingo y lunes, podría situarse en zonas favorecedoras de una extensión de las lluvias a amplias zonas, existiendo el riesgo de que sean muy intensas en zonas mediterráneas todavía imposibles de precisar.

 Hoy por hoy no se puede ir más allá de lo que nos ofrecen los mapas de predicción probabilística. Así en el previsto de 500 hPa para la madrugada del lunes puede verse como el modelo operativo del Centro Europeo coloca la dana en una posición muy favorable para la aparición de esas lluvias, si bien las zonas de color morado indican cierta indefinición sobre su ubicación definitiva. De hecho existe la posibilidad, y así ha ocurrido en otras situaciones, que se desplaze más hacia el Atlántico y lo que provoque sobre la Península sea al final una entrada de aire cálido y seco. Pero, hoy por hoy, no parece lo más probable.

Mapa probabilístico de 500 hPa generado por el sistema de predicción probabilística del Centro Europeo para la madrugada del lunes. El modelo operativo (líneas azules muestra a la dana en una posición propicia para generar lluvias intensas. Los sombreados morados indican zonas de mayor incertidumbre. La dana podría desplazarse hacia el oeste dando lugar sólo a una advección de aire cálido sobre la Península. El movimiento en una otra dirección podría estar subordinado en buena medida a la mayor o menor profundización de la vaguada del chorro que discurre más al norte, algo sobre lo que existe una cierta incertidumbre. Pero el riesgo está ahí y es cuantificable. 

De todas formas, en esta ocasión, no es mi intención profundizar más en los detalles meteorológicos de la situación. Creo que la simple posibilidad de su formación nos debería llevar a preguntarnos sí estamos preparados para recibirla, y es en ésto en lo que quiero incidir. 

A cuatro días o cinco días antes de que esa situación pueda producirse, las preguntas que me hago son: ¿están cauces y ramblas limpios y preparados tras el seco verano para posibles avenidas relámpago? Y, por otra parte, aunque todavía no haya llegado el momento de que AEMET emita sus posibles avisos, ¿convendría ir informando por los medios de la posibilidad de estas lluvias y de los posibles riesgos asociados? ¿Ayudaría un adelanto en la información  en la toma de precauciones por la población y, sobre todo, para  la adopciòn de acciones de prevención que puedan llevar un tiempo realizarse? ¿O es contraproducente por poder generar posibles confusiones o "devaluaciones" de la información al hacerse con ese adelanto?

Por tanto, ¿cuál sería el equilibrio entre la probabilidad de ocurrencia y los "tempos" de aviso al público? ¿Cómo habrían de comunicarse esas informaciones para que ese público no confunda tiempos y mensajes? Estas son, a mi juicio, algunas de las preguntas sobre las que debería hacerse una reflexión multidisciplinar en el marco de la que creo muy necesaria revisión en profundidad del plan de avisos meteorológicos.

Y para finalizar, sin esperar todavía contestaciones y pidiendo excusas por la insistencia...¿están ramblas y cauces preparados? ¿Es el momento de ir haciendo al público consciente del posible riesgo?

3 de agosto de 2017

Récords de temperatura en el Mediterráneo: ¿cambio climático o variabilidad natural?

Siguen cayendo récords de temperatura. Ha sido ahora el turno del área mediterránea y muy singularmente de  Baleares y mitad sur de la Comunidad Valenciana. En estas zonas, tanto las máximas como las mínimas han sido muy altas en estos últimos días; algo que, unido a la alta humedad en esas zonas, ha dado lugar a una situación ambiental difícil de sobrellevar. 

En cualquier caso, más que una enumeración o estudio detallado de esos valores, lo que me interesa analizar en esta entrada son algunos elementos básicos de esta situación y ver si existe alguna singularidad o anomalía que pudiera justificar estos valores extremos. Se trata por supuesto de una aproximación preliminar e incompleta pero que podría dar lugar a un debate interesante. 

Ya el 30 de julio la topografía de 500 hPa muestra una amplia vaguada de la circulación subtropical, todavía poco pronunciada al oeste de Azores. 

Topografía de 500 hPa y de temperatura a 850 hPa del 30 de julio a las 12 UTC. Una extensa y no muy pronunciada vaguada se extiende por el Atlántico norte hasta la Península Ibérica. Una dorsal de aire muy cálido avanza desde el norte de África hacia el Mediterráneo occidental y sureste peninsular.

La imagen de vapor de agua de la misma hora sugiere que la amplia vaguada es al menos en su mitad sur está ligada a una circulación subtropical.

Imagen del canal de vapor de agua de METEOSAT para el día 30 de julio a las 12 UTC. Al norte de Azores una dorsal avanza hacia el este lo que va a provocar una agudización de la vaguada que no se mueve con la misma rapidez hacia el interior de Europa. 

Veinticuatro horas después, el 31 de julio a las 12 UTC, la nueva topografía de 500 hPa muestra ya el marcado estrechamiento de la vaguada con marcada circulación del suroeste sobre la Península y más débil sobre Baleares. En 850 hPa, la isoterma de 28ºC está ya muy cerca del archipiélago.

La situación a 500 y 850 hPa a las 12 UTC del 31 de julio
Un día después, a las 12 UTC del 1 de agosto, y aunque en una evolución muy lenta, la vaguada se ha estrechado aún más y la circulación sobre la Península y Baleares pasa a ser del sur-suroeste. El pico de la advección cálida apunta ahora hacia Cerdeña, pero el archipiélago balear queda bajo los 26ºC  a 850 hPa.

Geopotencial de 500 hPa y temperatura de 850 hPa a las 12 UTC del 1 de agosto

La imagen de vapor de agua del mismo día y hora es muy ilustrativa al respecto: la vaguada casi a punto de cerrarse y con un eje muy extendido hacia el sur muestra una vigorosa rama ascendente sobre el área mediterránea española:
Imagen Meteosat WV del 1 de agosto a las 12 UTC

Sabemos que este tipo de circulaciones suelen presentar una cierta inestabilidad interna con formación de ondas gravitatorias transversales que bajo determinadas circunstancias pueden dar lugar a fenómenos de menor escala como rissagas o calentamientos locales súbitos. Esas oscilaciones transversales quedan perfectamente reflejadas en esta imagen del canal visible de las 12 UTC de ese mismo día:

Meteosat, canal visible. Uno de agosto a las 12 UTC

De hecho, esa noche ya se habían producido algunos fenómenos de este tipo, siendo quizás lo más llamativo las marcadísimas oscilaciones de temperatura en la estación de Banyalbufar con picos de hasta 36ºC en plena madrugada. Por otra parte, en niveles bajos, la componente del viento era sur y podía dar lugar a efectos tipo foëhn con subidas locales muy fuertes de las temperaturas. 

Gráfica de la evolución de la temperatura en la estación de Banyalbufar (AEMET). Obsérvense las marcadas oscilaciones nocturnas alcanzando valores de hasta 36ºC durante la madrugada (a través de A. Jansà/Facebook)


La topografía de 500 hPa, de ayer día 2, mostraba el rápido debilitamiento de la vaguada convertida ya en una débil vaguada-dana, sobre el centro peninsular, pero dando lugar todavía a flujo del suroeste sobre Baleares y provocando de nuevo algunos valores récord.

Geopotencial de 500 hPa y temperatura de 850 hPa el 2 de agosto a las 12 UTC

En cualquier caso, creo que ya con estos datos, podemos hacer una cierta diagnosis de la situación o al menos identificar algunos elementos clave de ella:

a) Está claro que la causa básica de esta fuerte ola de calor mediterránea se encuentra en la gran masa cálida que ha afectado estos días a la zona con valores que han rondado los 28ºC a 850 hPa, valor que ya por si mismo es capaz de justificar muchos de los valores registrados.  ¿Es normal esa temperatura en esa zona y en esta época del año? Pues habría que revisar la climatología, pero creo que no es en absoluto desconocida en la zona. Por tanto, y por sí misma, parece condición necesaria pero no suficiente para explicar los récords registrados. Además, y de acuerdo con los sondeos de Palma, no parece que esos 28ºC se hayan sobrepasado en ningún momento de este episodio.

b) Parece claro también que el marcado flujo del sur/suroeste ha sido responsable de la generación de algunos fenómenos de pequeña escala que,a su vez, han originado fuertes calentamientos locales y que, sumados a la temperatura original de la masa podrían explicar al menos algunas de las temperaturas extremas registradas. Pero...¿es algo anormal la presencia en verano en esta zona de estas vaguadas tan profundas? Pues yo diría que sí y no. A veces pasan en verano pero con mucha más rapidez originando tormentas fuertes. No lo suelen hacer de una forma tan lenta y con un eje que alcanza casi  hasta Canarias. Para mí este ha sido un elemento muy distintivo de la situación y pienso que podría estar estrechamente relacionado con los valores alcanzados al potenciar más que otras veces los calentamientos locales o regionales.

c) ¿Alguna relación de esta situación con el cambio climático? Indudablemente esa pregunta no puede contestarse de una forma objetiva -y siempre probabilista- sin hacer unos estudios de atribución, que espero que se lleven a cabo. Por una parte, ese profundo meandro del chorro que ha sido esta vaguada podría estar de acuerdo con la hipótesis, ahora muy en boga, de que un Ártico más caliente puede originar profundos meandros en el chorro, con mayor número de fenómenos extremos. Pero, en pleno verano...¿descenderían tanto esos meandros para alcanzar latitudes como las que alcanzan en invierno? ¿Pueden por otra parte aparecer algunos cambios en las circulaciones subtropicales que ayudaran a ese descenso? ¿O es pura variabilidad natural? No lo sabemos, pero tantos y tantos rècords en los últimos años merecerían la creación de un grupo científico que tuviera como objetivo básico la realización de estos estudios de atribución y conocer con el mayor rigor posible cómo está evolucionando nuestro clima.